Con la intervención de Pilar Paz Pasamar, Ana Sofía Pérez-Bustamante, Inmaculada Moreno y Mercedes Escolano. Estas poetisas darán algunas claves para leer poesía en público a través de la lectura de algunos poemas propios.
Os dejamos aquí algunas insospechadas palabras de estas diosas del parnaso gaditano para que nos encanten con su arte.
PILAR PAZ PASAMAR
DEL ABREVIADO MAR
Andando, andando,
que quiero sentir
cada grano
de la arena que voy
pisando…
J. Ramón Jiménez.
CADA grano que piso
es mi propia alegría.
Cada sueño que cruzo
me abre una nueva puerta.
Mi corazón, rondando,
se confunde en el mundo
y vuelve a mí dichoso
en gloria y oleaje.
Mi vocación se mece
como una enredadera
o un manojo de algas
frescas sobre la espuma.
Cantar a cada cosa,
cantar cada momento,
apretar la palabra
como pisa la uva
el hombre en los lagares
y llenar con el zumo
derramado los bordes,
las cosas y los nombres
que entregue la canción.
Al abreviado y solo
mar de mi pensamiento
he llegado esta noche
decidida de luna…
¡No tener más que esto
y entregarlo del todo!
¡No tener nada nunca
y estrechar en el aire
las manos limpias sobre
la piel de la esperanza!
¡No ser nadie y tener
la nada repartida!
¡No esperar, y morir
en esperar del Todo!
ANA SOFÍA PÉREZ-BUSTAMANTE
LIRA DE APOLO
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A José Hierro, con su propio “Adagio para Franz
Schubert” (La muerte es un amor que habla con el silencio)
A punto de olvidar si me llamaba
Odiseo u Oudís,
si he sido una mujer, un hombre o nada,
al fin entro en el mar
como no imaginé que se pudiera
morir. Serenamente,
cumpliendo mi destino, me desnudo
de todo cuanto fui,
oh vida, y te devuelvo
la pesca milagrosa de los días
de amor y de aventura
cuando ya mi memoria entre la espuma
va perdiendo el sentido
y vuelvo a ser del agua todo el tiempo.
No sirven los discursos ensayados
con el decoro astuto y elegante
de la metaliteratura
(yo soy aquel que ayer no más decía
“no, Ulises, vivir no es necesario,
sólo es necesario fabular”)
allí donde terminan los teatros
y todo es realmente, y sólo, despedida.
Pero tientan los nombres, tenaces como estrellas,
y es preciso partir, si no con elegancia,
con cierta posmoderna dignidad.
Antes de que seamos
silencio, un mismo olvido
sin melena de voz al peine de los vientos,
déjame encomendarte, luz de la conciencia,
la inocencia del mar, que misteriosamente
nos trajo, nos sostiene y un día se nos lleva
con el mismo misterio, igual de generoso.
A ti, mar, te encomiendo todas las criaturas.
Es difícil vivir, y es fácil tener miedo,
y, aunque apenas sepamos lo que hacemos,
nos consuela pensar que el mal no prevalece
porque mundo y especie subsisten de milagro
a pesar de nosotros, los ángeles voraces.
Quién, luz de la conciencia, nos podría entender
sino el mar que nos trajo, el mar que se nos lleva.
La Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Letras y Artes de Cádiz abre el curso 2012-2013 recibiendo en su seno a nuestra querida profesora Dra. Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier que ocupará el sillón de José María Pemán. Su discurso, "El reino que estaba para mí. Cádiz en la poesía hispánica del siglo XX (y XXI)" es un delicioso recorrido literario por la historia de Cádiz y sus continuos lazos con la otra orilla, Hispanoamérica.
Sucedo en el sillón 17 al Excmo. Sr. D. José María Pemán y Pemartín, que ingresó en esta casa en 1921 y la presidió de 1939 hasta su fallecimiento. [...]
Dedicó D. José María Pemán su discurso de ingreso en esta casa a glosar la poesía hispanoamericana, pues realmente él entró aquí, muy joven, como poeta. En su memoria , y en memoria del bicentenario que este año 2012 celebramos, he escogido el tema de este trabajo: Cádiz en la poesía hispánica del siglo XX. El título, "El reino que estaba para mí", es un verso de Rubén Darío que muchos años después retomó Álvaro Mutis para referirse a lo que esta ciudad significa para él: un legado, un sueño, acaso un imposible. Y, también, a través de siglos de sangre y lengua común, un viaje como el del cante: de ida y vuelta.[...]
Para abordar nuestro tema es necesario partir del pasado: un Cádiz rico y comercial que ya en la antigüedad fue denominado "emporio" por Estrabón y Heródoto, y que fray Jerónimo de la Concepción, en 1690, denomina con orgullo "Emporio del Orbe, ilustre por su origen, insigne por su nobleza, gloriosa por sus blasones, generosa por su sitio, benigna por su clima". [...]
Centro de negocios burgués y cosmopolita, Cádiz interesó a los viajeros ilustrados y emocionó a los viajeros románticos (como documentó con amenidad D. José Pedro Pérez-Llorca en su discurso de ingreso en esta casa), y vino a protagonizar la historia de España cuando, en plena guerra de la Independencia contra el invasor francés, acogió las Cortes del reino y en ella se proclamó, en 1812, la primera Constitución española. La imagen de Emporio del Orbe queda entonces complementada con la de "cuna de la libertad", así cantada por Ángel Saavedra, futuro duque de Rivas, en su poema "El desterrado" (1824). Antes que él, Lord Byron se refiere a Cádiz como "First to be free and last to be subdued": "la primera en ser libre y la última en ser sometida" [...]
Como resultado de las invasiones napoleónicas, el XIX es el siglo de los nacionalismos, de las identidades nacionales y, también, regionales y locales. Esa identidad, y esa imagen, tienen mucho que ver con el fenómeno romántico. [...] la nostalgia de un edén meridional y la necesidad de señas de identidad concretas, pasan del siglo XIX al siglo XX a través del Modernismo, [...]
Como ciudad mercantil rica e industriosa, un prodigio urbanístico de modernidad y confort, Cádiz no le servía al Romanticismo nostálgico ni al Modernismo decadentista, porque justamente eso, lo burgués, material y realista, no era lo "poético". Pero la belleza natural de Cádiz sí que fue percibida con fuerza por lord Byron (en Don Juan), Richard Ford, Théophile Gautier y Edmundo d'Amicis. [...]
El 98 supuso un auténtico desastre para España en general y para Cádiz en concreto. Las respuestas a esa crisis pasaron, como resume José Luis Millán Chivite, por el regeneracionismo, el regionalismo y, también, un peculiar localismo, autodenominado "Gaditanismo" [...] La identidad local alcanzó un clímax cuando encontró su himno: era la marcha de la zarzuela Cádiz (1886), con música de Federico Chueca y Joaquín Valverde Durán y libreto de Javier de Burgos, que ofrecía una historia patriótica en torno a las Cortes de Cádiz, entre 1810 y 1812.[...]
Perdidas las últimas colonias en 1898, quedaba sin embargo una gran esfera de relación: la cultural, y a ello se dedicaron activamente muchos intelectuales y literatos.[...]
Desde la antigua metrópoli la voz de Darío tiene eco en un poeta como el malagueño Salvador Rueda (1857-1933) [...] Rueda dedica a "Las naciones de América" un poema que apela a la hermandad hispánica a través de la lengua y erige a Cádiz en puente iberoamericano:
Cádiz es una mano que el mar
España tiende
desde remotos siglos de bien y
de fortuna,
y el borde del Atlántico, con
dedos firmes, prende,
para mecer su seno con son de
inmensa cuna.
...
Para Cádiz reviste especial importancia la figura del gaditano Eduardo de Ory (1884-1939), diplomático cuyas actividades fueron encaminadas siempre a mantener y fortalecer los vínculos culturales con Hispanoamérica. [...] En este mismo proyecto de hermandad se inscribe la cofundación de la Real Academia Hispanoamericana de Cienicas, Artes y Letras de Cádiz, en 1909, primera institución creada con dos objetivos: el de preparar la conmemoración del centenario de las Cortes de Cádiz y el de mantener y reforzar los lazos entre España y los países de habla española al otro lado del Atlántico.
[...]
Con el Estado de las Autonomías Cádiz sigue funcionando como puente con Hispanoamérica. Así se entiende una iniciativa como el Festival Iberoamericano de Teatro (FIT), que se viene celebrando desde 1986. O una publicación como la Revista Atlántica de poesía, fundada en 1991 por Jesús Fernández Palacios y José Ramón Ripoll y financiada por la Diputación Provincial de Cádiz. O el enfoque fundamentalmente americano que se ha querido dar a esta conmemoración del bicentenario de las Cortes de 1812.
En estos tiempos los problemas económicos subsisten agravados, pero la relación con los países de habla hispana es fluida, y la ciudad y la ciudadanía tiene asumida su condición de "cuna de la libertad" y "puente con América". Una prueba evidente es que uno de los himnos extraoficiales de la ciudad son las "Habaneras de Cádiz", escritas al a limón por Antonio Burgos y Carlos Cano (Cuaderno de coplas, 1985).[...]
Para terminar este recorrido vamos a traer a dos grandes poetas hispanoamericanos.
Tiene el poeta chileno Gonzalo Rojas (1917-2011) un poema ubicado en Cádiz. No se trata ni de un elogio ni de un vituperio: es un poema erótico que en cierto modo sigue en la estela de las puellae gaditanae, pero ahora con otro referente histórico: el de la prostitución sagrada en los templos de Astarté, según la costumbre fenicia [...] El poema que traemos aquí se titula "Quedeshím Qedeshóth", palabras que en fenicio significan "cortesana del templo".
Mala suerte acostarse con
fenicias, yo me acosté
con una en Cádiz bellísima
y no supe de mi horóscopo hasta
mucho después cuando el Mediterráneo
me empezó a exigir
más y más oleaje; remando
hacia atrás llegué casi exhausto a
la
duodécima centuria: todo era blanco,
las aves,
el océano, el amanecer era blanco.
…
En fechas no muy lejanas viene a Cádiz el escritor colombiano Álvaro Mutis (1923), y viene precisamente por ser descendiente del erudito sacerdote gaditano José Celestino Mutis (1732-1808). [...] Cuando efectivamente llegó, fue atendido por Paz Martín Ferrero y su marido, Manuel de la Torre González: de ahí que el poema les esté dedicado a ellos. Se publicó en Los emisarios (1984), y ha de entenderse dentro de una obra literaria presidida por el personaje de Maqroll el Gaviero, alter ego de Mutis y clara actualización del viejo aventurero Ulises. El poema es hermoso porque, escrito por un espíritu libre hispanoamericano, en él podemos encontrar la metáfora de Cádiz como herencia restituida, en cierto modo como Ítaca soñada. El último verso es una cita entrecomillada del verso de Rubén Darío que más arriba comentamos:
El discurso fue pronunciado por la autora el día 31 de octubre, en el acto de su ingreso en la Academia Hispanoamericana de Cádiz, donde ocupará el sillón de José María Pemán. Oír el discurso fue un auténtico disfrute para los asistentes. En pocas ocasiones se experimenta tan profusamente el rendimiento de la formación humanística: una oratoria viva. Una clave del éxito, como ha dicho el profesor Manuel Ramos, estuvo en trazar ese relato a través de poetas y poesías.