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miércoles, 6 de febrero de 2013

Los carnavales de Cádiz: una conversación entre dos orillas, un encuentro entre la historia y la actualidad, el modo de ser, pensar y vivir gaditano



"Cai, creo que caí"










Desde hace un tiempo a esta parte
me noto un poco cambiado,
llevo en el alma el perfume
de un nuevo viento salado.






Dejo elegir a mis pies
y se van por la Caleta,

tarareando algún cuplet
con andares de poeta.


     Joseph Artz - Calendario 2013 - La Caleta

Mis amigos dicen que
no soy el lacio de antes,
que miro el mar y una alegría
se me cuela por levante.

Disimulando les digo
que no será para tanto,
pero en verdad, ¡ay de mí!,

Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Caí rendido a tus pies,
rendí tributo a tus besos,
como rindió todo el mar
desde Tiro hasta Thartessos.









Tartessos-ciudad = Cádiz
Apuntes para una posible identificación
Jaime Alvar Ezquerra


Me fui siguiendo tus huellas
de sandalias milenarias,
me besaste y supe que
no tenías adversaria.

Cai, yo quiero que sepas,
qué pienso cuando te veo:
unos piensan en La Habana,
yo pienso en Montevideo.

Le robaste el corazón
en treinta siglos a tantos
y hoy me lo robaste a mí,

Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que,
creo que caí;

Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Jorge Drexler

Colaboración de Palén Berenguer

Fuente:
http://coplasdelcarnaval.blogspot.com.es/2012/12/jorge-drexler-cai-creo-que-cai.html?m=1


Un 'versonauta' que tiende puentes

Jorge Drexler desveló casi todos los detalles de su pregón del Carnaval de Cádiz porque no tiene "secretos artísticos".
Jorge Drexler se convertirá el sábado 9 en la plaza de San Antonio en un 'versonauta' "que va detectando poesía y encuentra en Cádiz una monumental concentración de versos". El cantautor uruguayo desveló ayer en rueda de prensa en la Casa de Iberoamérica casi todos los pormenores de su pregón a pesar de quienes le recomendaron no adelantar nada. "No tengo secretos artísticos", aclaró. El pregón estará "centrado en tratamiento del verso y la poesía en la ciudad. Habrá carnavales más sofisticados y con más ritmo, pero ninguno con tanta sofisticación de textos como este. Es increíble cambiar un pasodoble en un día, la inmediatez del texto, la gracia...". 

Drexler está "fascinado" con lo que está viviendo en Cádiz, una ciudad "abierta que tiende puentes por su estratégica situación, y en ese puente centraré el pregón". Por eso habrá un guiño a la murga 'La gaditana que se va', germen gaditano de las murgas montevideanas. "He escrito un disco entero para el pregón. Salvo dos canciones, todas serán nuevas", adelantó. El texto estará escrito en décima espinela, inventada por un malagueño, Vicente Espinel, una forma estrófica de diez versos octosílabos. "Aquí no se estila, pero en América, mucho. Encantado de traerla aquí", manifestó. En el guión participarán el propio pregonero, Jesús Bienvenido y El Gómez, todo un clásico en esto de los pregones. Dani Obregón coordinará vestuario y maquillaje. Manuel Sánchez, de Artifex, la escenografía. Y cantará la comparsa 'Los del piso de abajo', con apariciones de Javier Ruibal y Kiko Veneno. 



Un buen puñado de diablos en las puertas de su infierno tan particular entra en la consulta del doctor Febrero, el de los locos, para tender en el diván su repertorio. 
"Señores del piso de arriba, mirad por encima del hombro". 
Demonios comunes en la presentación, es decir, ciudadanos de a pie. 
"Y ahora soy malo, malo, malo, ¿travieso?, ¡no, malo!"
[…]
El día de mañana 
paciencia vida mía, 
le va a empezar a sonreír 
la suerte a Andalucía, 
[…]
Será el día de mañana 
cuando vean que nuetro acento 
es una elección, un tesoro
un legado, 
un sentimiento
será mañana, mañana 
acuéstate prontito vida mía
[…]
yo ya no creo en milagro
pero que lindo sería
al habernos despertado
que fueran los reyes mago
de Andalucía



Cádiz, la literatura y el carnaval

"LA VIUDITA NAVIERA"
 de Pemán

Murguista, máscaras, gente de Cádiz y gente de La Habana.
"La Nurga Gaditana": PACO ALBA y su conjunto.
En Cádiz y en La Habana, en 189...

Cádiz, Martes de Carnaval. 1890 y tantos. Estando todavía el telón echado, atraviesa el proscenio o entra por el patio de butacas al son de sus instrumentos –un par de bandurrias, un "bombo", y pitos carnavalescos que van tocando los propios comparsistas, con trajes caricaturescos y abigarrados de viejos. A telón corrido, colocada ya la comparsa en el proscenio, cantan el

TANGUILLO DE LOS CHISMOSOS
      Somos los chismosos que saben más chismes
en esta ciudad.
     Sabemos las cosas que pasan
y las que van a pasar.
Y las que nunca han pasado
ni pasarán.
     Se endulza el tiempo y se engaña
a la orillita del mar,
con un cigarro, una caña
y un buen chisme que contar.
[…]
–¡Ay, Jesús, qué cosa!
–¡No me diga usté!
–Y una cosa que me han dicho.
–¡Y otra cosa que yo sé!

Al acabar el tanguillo, se ha descorrido el telón sobre un forillo corto que representa la iglesia de San Antonio, que cierra la plaza de ese nombre en Cádiz. Se oye, a lo lejos, ruido carnavalesco: pitos, bulla. La campana de la iglesia dobla a muerto. La comparsa se ha retirado hacia un lado de la escena. Fuman.
(Uno de los comparistas, ANTOÑITO EL DE LOS DESAVÍOS, pasa al centro del escenario y pregona.)
ANTOÑITO. –Las coplas… ¡Las coplas de la chirigota de "Los chismosos"!… A perra gorda el cuadernillo… (Entra por un extremo del escenario DOÑA FIDELIDAD. Solterona cinuentona, de riguroso luto.) Adiós, doña Fidelidad.
FIDELIDAD. –¡Tunante! Gracias que te echo el ojo encima. Te he mandado diez avisos para que vengas a arreglarme la bomba del aljibe y a pintarme un angelito en el biombo del comedor.
ANTOÑITO. –¡Cuando pase el miércoles de ceniza!… Hasta entonces me debo al arte y tengo el taller cerrado… El jueves volveré a ser "Antoñito el de los Desavíos"
[…]

































  Fotos: Julio González - http://blog.juliogonzalez.eu

CUADRO QUINTO
Ha empezado en el momento de oscurecerse la escena a oírse un repique de
campanas.
Cae el telón corto de la plaza de San Antonio. Esta iglesia es la que repica. La "chirigota" cantará el "Tango de la Alegría". (Si hubiera sido posible, habrían cambiado sus últimos trajes de náufragos por otros convencionales, de seda, con colores radiantes, adornados con espejitos. Como los que vistió en Cádiz la comparsa llamada "De los espejos". Podrían, en ese caso, volver a salir por el pasillo central del 
teatro.)
Mientras se oye el tango, por un lado aparece un cortejo formado por PEPITO SOLFA delante, luego el ALCALDE y algunos más.
[…]
Por otro lado, entra otro cortejo. […]
Avanzan los dos cortejos con paso rítmico sobre la música del tango. Se saludan en el centro de la escena, que debe coincidir con el final del

"TANGUILLO DE LA ALEGRÍA"
¿Qué se dice por Cádiz?
¿Qué se va a decir?
Que la solterita,
como la viudita,
también ha dicho que sí…
Cádiz no es tierra de luto
que es tierra de luz y alegría.
Los corazones preguntan…
¡y dice que sí la vida!
[…]
¡Que Cádiz no es tierra de luto
que es tierra de gracia y de sol!

TELÓN




domingo, 14 de octubre de 2012

Octubre: otoño, nuevo curso académico, Bicentenario, crisis, profesores, meteorología...

Octubre



Otoño en Cádiz, vuelven las lluvias

El otoño ha llegado con las primeras lluvias
http://www.lavozdigital.es



Y nosotros regresamos a nuestros profesores y sus mágicas palabras en estos tiempos de total incertidumbre

OSCURECE DESPACIO


Oscurece despacio en este otoño
y el murmullo que trae suena a frío,
o a promesa de frío deseado.
De pronto ser de noche sabe a naúfrago,
y de nuevo la niña
que reclama la luz desde su noche
se asoma a este presente
aterida, indefensa,
igual que un pájaro caído
antes del vuelo. Aún se asombra
porque no entiende nada
y el mundo bulle lleno y ella siente
que es una extraña en él. Se ha acurrucado
igual que entonces en la cama;
la espalda a la pared,
sin atreverse a dar la vuelta
-tal vez así la vida no le embista-.
Hoy pediría como entonces
la voz del padre protectora
como escudo que llega de otro cuarto
y le pide que duerma.
“Duérmete” y suena a firme
sortilegio que espanta las tinieblas
y allana precipicios;
“duérmete” y es la manta
que le cubre los hombros y la acolcha.

De una manera extraña
esa palabra dice todavía
que voy a ser feliz
y yo le creo.


Inmaculada Moreno H.
(De Igual que lava oscura, ed. Renacimiento,2008, págs. 30-31)






Estado del bienestar


Ahora que tenía tanto tiempo, el hombre empezó a mirar las cosas de otro modo. Por fuera mantenía una vida normal en el nuevo orden, se afeitaba, respetaba las horas de comida, antes de acostarse dejaba preparado el café para el desayuno, madrugaba junto a su mujer. Había aprendido a asumir las nuevas tareas con aparente naturalidad. Le habían aconsejado que dejara de escuchar los informativos, pero estaba acostumbrado a despertarse con las noticias de la radio, y en vista de su buena aceptación de los hechos, ella había terminado cediendo, seguían despertándose con los noticiarios.
Son las siete, las seis en Canarias. Continúa la tragedia. Otra etapa en la crisis. Recapitalización. El director de una sucursal intenta atracar su propio banco. La investigación ha dado un giro, dirigiéndose ahora al círculo familiar más cercano.
En su interior, en cambio, se revolvía el desorden. Cuando oía el golpe de la puerta y se sabía solo, sentía que el día iba a tragárselo. En la apenas rota oscuridad del amanecer, el hombre empezaba a correr por el largo pasillo hasta que lograba alcanzar el dormitorio y la cama, y se metía en ella como feto encogido, tapándose por completo, aunque hiciera calor; noche eterna, uterina, las gotas de sudor naciéndole en la frente y en el interior de las manos cerradas protegiendo el pulgar. Desde lejos se oía el murmullo de voces apagadas, la alarma de la radio, que volvía a saltar si nadie hacía nada por evitarlo. Y él no hacía nada.
Para impedir la renegociación de la deuda. Los bancos que no puedan encontrar el dinero en el mercado acudirán a los fondos públicos. La canciller. Se cumplen cuatro días de la desaparición de los niños. La NBA retrasa por dos meses el inicio de la liga.
Hasta que no podía respirar. Lentamente entonces iba naciendo de las sábanas, de la colcha, abriéndose a la ya más clara mañana, que amenazaba por las rendijas de la persiana. Poco a poco, aún sin levantarse, gestionaba los plazos, cuánto podía apurar para que diera tiempo a hacer la pequeña compra, a ventilar el cuarto, a preparar la comida antes de que ella volviera y registrara en su cara algún signo de alarma. Su mujer se había empeñado unos meses atrás en que acudiera a un taller de escritura, recordándole sus viejos deseos de ser escritor. Un día la profesora le sugirió un ejercicio, que se tumbara en el suelo o se agachara para ver las cosas de forma diferente. En la casa vacía, el hombre se tendió de lado. Vio el zócalo, la borra inesperada debajo de la silla, la imperfecta geometría de las losas, vio hormigas. No regresó al taller, no escribió ni una línea, pero se acostumbró a pasar muchas horas en el suelo, de lado, tal vez hoy también. Más tarde. Aún era temprano, el hombre se revolvió en la cama  buscando otro acomodo. Le molestaba la ropa, así que fue desnudándose debajo de la colcha, el pantalón, la camiseta, el slip; empujó los bultos con los pies hacia el fondo de la cama. Rozar esos despojos, sentirlos allá abajo como muda de serpiente, era agradable. El hombre percibió su desnudez sudorosa, caduca, la tibieza del sexo inservible. Volvió a cubrirse la cabeza. Volvió a faltarle el aire al rato. El hombre se destapó y de un salto abandonó la noche y sus detritos.
Son las siete, las seis en Canarias. Recapitalizar la zona euro. Cinco días sin saber nada de los niños, la policía ha dejado de rastrear el río. 
Oyó el golpe de la puerta, pero esta vez no volvió a acostarse. La mujer le había hecho un extraño encargo la tarde anterior y él iba a cumplirlo. Había visto el mueble por Internet, una cómoda roja que le resultaba imprescindible, le había pedido que fuera a comprarla y él había aceptado con normalidad, porque él era un hombre completamente normal. Así que esa mañana, nacida con un fin preciso,  sin el horizonte del no hacer, ni siquiera pensó en acostarse o en ponerse de lado, como todos los días. Decidió esperar un poco para que no le cogiera la hora punta, la tienda no abría antes de las diez y por la autovía no iba a tardar mucho más de media hora en llegar, si evitaba el tráfico. Empezó a afeitarse. El espejo le devolvió el enjuto engaño de su rostro. Allí dentro estaba el hombre que solía ser. Cedió a la tentación de encender la radio que reposaba en la encimera del lavabo. Otra vez la voz,millones de niños en el umbral de la pobreza. Giró el dial hacia un oboe solitario.[...]

Ya no recordaba aquel trecho de niebla, la bruma que solía formarse en esa carretera algunas mañanas. Encendió las luces pensando en la oportunidad ambiental -el nombre de la avenida de su destino era Escandinavia-, e imaginó un páramo de nieve muy blanca al final de la niebla, un paisaje fríamente consolador. Las luces rebotaron contra algo reflectante que se movía en el arcén de la derecha. El hombre aminoró la velocidad. Alguien caminaba por la autovía con el  brazo izquierdo levantado, haciendo autostop. Vestía pantalones pirata, una sudadera gris con la capucha levantada y, encima, un chaleco de cuero y dos bufandas. La mochila al hombro. Contra toda prudencia el hombre paró el coche y lo dejó subir. Vio entonces el cinturón con colgajos insólitos -una bola, de acero quizás, un pequeño guante de boxeo, unos guantes de lana, una bolsita de cuero, un encendedor, conchas engarzadas-, los brazos llenos de pulseras de todo tipo, los dedos cubiertos de anillos y, al cuello, una gigantesca vieira. Al entrar, el autostopista le dio las gracias con acento extranjero y se acomodó en el asiento. ¿A dónde iba? Adelante, respondió, siempre adelante. Le vio hurgar en un bolsillo del pantalón y sacar una especie de mapa. El Camino de Santiago lejos, le comentó el hombre al poco. No, no, Camino Santiago, no, Camino Shell, dijo el peregrino, y señaló con la uña mugrienta un lugar en el mapa, en aquel mapa con vieiras que marcaban las estaciones de servicio; la gasolinera señalada estaba en la misma Escandinavia. OK, dijo el hombre, riéndose de la coincidencia, OK, yo también. ¿Tú Shell? No, yo también Escandinavia. Bach dio paso a un estruendo orquestal y el hombre buscó otra emisora para llenar el posible silencio o para silenciar aquella extraña charla.
Los diecisiete países dan el visto bueno para el rescate de la zona euro. El plan tampoco convence a los mercados. El caso, por ejemplo, de Liechestein, paraíso fiscal. Ha finalizado el rodaje del anuncio de la Lotería de Navidad.
Al rato las señales le indicaron la salida. Grandes carteles anunciaban la tienda, se preguntó si la gasolinera estaría antes o después, y se preguntó qué haría el peregrino cuando llegara allí. Ahora comenzaba un serpenteo de carreteras hacia los locales comerciales. La estación de servicio apareció ante ellos, con su vieira sagrada. El peregrino la señaló con el índice de la mano derecha y el hombre se detuvo. Liechestein, no hay Liechestein, gritó a modo de despedida. Lo vio dirigirse hacia el lugar donde se erguía el emblema, dar cabezazos en el panel rojo que lo sostenía y  ponerse de rodillas en oración; después se dejó caer en el suelo con los ojos cerrados. El hombre arrancó el coche.
Le sorprendió la pulcra inmensidad de la entrada. A su disposición habían dejado revistas, lápices y papeles, como quinielas o papeletas para una urna futura, regalos de bienvenida, ahora que ya no se regalaba nada. Aunque sabía el código del producto, y según su mujer lo único que tenía que hacer era ir al almacén, el hombre se dejó guiar por unas flechas que marcaban perfectamente un camino, un futuro. Hacía allí iban también los demás, muchos, pensó, para la hora tan temprana, sin ser día festivo.[…] Era agradable. Siguió la flecha. Accedió a otra habitación, que en realidad era la misma con variantes, de colores, de estilo, de disposición, y luego a otra y a otra. Variaciones caserogolberg. En una de ellas tres señoras hablaban tranquilamente sentadas en el sofá, pensó si también formaban parte del mobiliario. 
[...]
 En una estantería  habían dejado un catálogo. Se sentó en un confortable sillón de cuero blanco con cojines negros y lo empezó a hojear. Allí estaba todo en miniatura. Fue pasando las páginas y llegó al dormitorio de estilo japonés en que se encontraba. En la revista, un hombre de su edad, no más de cincuenta, leía tranquilamente sentado en la cama que quedaba justo enfrente de él. Tenía el pelo corto, canoso, un jersey negro que dejaba asomar una camiseta blanca en el breve escote, pantalones marrones, zapatos negros de punta sobre la misma alfombra mullida de un blanco roto que rozaban sus pies. Quizá lo que leía era el mismo catálogo. Las cosas parecían en paz allí dentro, con un sentido, con un orden, con luz natural. El hombre se levantó del sillón y se colocó encima de la cama, justo en la posición de la revista, sobre el edredón de color crema. Volvió a abrir el catálogo. Usted tiene derecho a dormir bien, decía aquella página. Usted tiene derecho a dormir bien. No debía haberlo hecho, pero miró hacia arriba, por encima del horizonte del catálogo, hacia el lejano rumor que sentía crecer desde los cuartos de baño. Dos vigilantes de seguridad, seguidos de una pequeña comitiva, iban acercándose. Tiene derecho a dormir bien. El hombre se levantó despacio y destapó la cama con esmero, despejando primero los cojines, luego la colcha encimera a rayas. Antes de cubrirse la cabeza pudo ver que en la mesilla no había ninguna radio. En la noche sudorosa el hombre cerró los ojos y se empezó lentamente a desnudar.


Nieves Vázquez Recio
http://www.grundmagazine.org/2012/nievesvazquez-estadodelbienestar/






FRAGUA DE VULCANO (Y BRINDIS) 

A Bertrand Tavernier (Hoy empieza todo), en la Escuela de Frankfurt 
Poi s´ascose nel foco che l´affina 
A mis alumnos sólo pediría 
que al menos consideren 
lo que vale el trabajo. 
Día a día, Vulcano, deforme y sudoroso, 
ha herrado sus cabezas para 
hacer su pensamiento al paso del saber, 
que es noble y libre, sí, pero costoso, 
y, casi siempre, 
los potros se escabullen, 
se duelen y dan coces. 
Se hace lo que se puede. Luego, 
no depende de mí el trote de la ambición 
o el galope celeste. Mi oficio se ejecuta 
sin excepción: aunque yo los distinga 
(el ojo no es infalible, pero va sabiendo), 
briego lo que me toca: 
rocines o pegasos, al fin, caballos son. 
El hierro es duro. Su sabor es dulce. 
A nada se parece tanto como a la sangre. 
La fragua lleva tiempo. El mineral existe, 
existen los metales, sin duda existe el fuego. 
Pero nadie regala martillos, herraduras, 
cedazos, fuelles, músculos, 
golpes, clavos, paciencia. 
Mis brazos acumulan 
cansancio, mis oídos fragor y mis noches 
vigilias. A veces juraría 
que van a estallar mis sienes. Yo también 
me equivoco. Más que nadie 
me aburro. Acaso 
no era mi sitio el yunque. Quizá también por eso, 
al cabo de los años el herrero agradece 
(Se canta lo que se pierde: lorito, 
lorito verde, buenos días) 
el belfo cariñoso que libremente acerca 
algún que otro caballo. (No hay horno que no acuse 
las horas descompuestas, la tórrida ternura 
de los relojes blandos). 
No sólo lleva tiempo: la fragua es el tiempo 
que va aprendiendo a arder. 
Pero no esperéis dádivas 
del cielo: hay rayos que se caen, 
también hay Prometeos, pero el fuego 
no prende, no se queda en la blandura 
de los húmedos sesos de las algas. 
Palabra de Vulcano, oh, alumnos. 
(¡Eh, tú, el forjador de alegorías! 
Ve apagando el volcán, que pintan copas. 
Ya están aquí los idus de septiembre. 
Ya volvieron. 
Llueve su desaliento sobre mi corazón. 
¿O era al revés ? Mi desaliento llueve... 
Lluevo... Llueve... 
Da igual: ponle otro vino a este maestro. 
Y otro. Y otro más. ¡A tu salud!).
Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, Mercuriales




También nos reencontramos con los libros y el Bicentenario

 Las 'personaslibro' llenarán este domingo el Oratorio de San Felipe Neri de ‘Palabras para la libertad’


El Oratorio San Felipe Neri acogió un encuentro de las asociaciones de personaslibro y personas lectoras de Andalucía que, bajo el nombre de ‘Palabras para la libertad’, ofreció lecturas y narraciones de textos diversos que comparten el mismo espíritu que la Constitución de 1812: la reivindicación de derechos civiles y libertades.
 
El escenario donde se fraguó la Carta Magna gaditana servió en esta ocasión para escuchar más de treinta textos breves de autores tan diferentes como Eduardo Galeano, Pío Baroja, Cervantes o Luis Cernuda, elegidos por este grupo de asociaciones que se dedican a realizar narraciones o lecturas de libros a través de la palabra vinculada.








martes, 11 de septiembre de 2012

Septiembre, la Pepa más actual que nunca





Regresamos en este mes de septiembre a nuestra turbulenta realidad con 
Melchor Pratz y su viñeta para el 12x2 con una "Pepa" muy actual.




Melchor Prats (Cádiz, 1974), “Mel” para los amigos, se ha convertido, en pocos años, en uno de los nombres más populares del humor gráfico español. 

Empezó a dar que hablar en los años 90 gracias a sus colaboraciones en el “Diario de Cádiz”, como parte del tándem “Mel & Manu”. En el mismo periódico publica, ya en solitario, las tiras de “John Guiri”. El éxito de este trabajo le abre las puertas para una colaboración diaria como humorista de actualidad, con la que continúa actualmente.

En 2004 crea para la revista “Mister K” la serie “¡Tu padre!”, que le abre las puertas para dar el salto, dos años más tarde, a las páginas de “El Jueves”, con “Genaro... la brasa en casa”, que viene a ser una continuación de la anterior. Ha colaborado en muchas otras publicaciones, como “Retranca”, “Amaníaco” o la francesa “Spirou”, y ha publicado varios álbumes recopilatorios de “Genaro...”. Desde 2009 participa en la colección “12 del Doce”, que edita la Diputación de Cádiz, donde aborda la historia del Cádiz constitucional en clave de humor. 

En 2009 recibe el galardón al mejor guión de historieta de humor, otorgado por el tinerfeño “Diario de Avisos” 




Algunos fragmentos de Cádiz de Javier de Burgos que nos recuerdan el "modo gaditano" de enfrentarse al día-a-día.

Mutación

CUADRO SEXTO

¡Viva la Constitución!

Plaza de San Antonio en Cádiz, a todo foro. A la derecha en segundo término la fachada principal de la iglesia de aquel nombre. Al fondo, en medio de la escena, el tablado desde donde ha de publicarse la Constitución, con ancha escalinata delante para subir a él. Sobre el tablado, dosel regio y mesa con tapete y sillón. Todos los balcones y miradores de la plaza llenos de gente y adornados con lujosas colgaduras.



ESCENA IX

Al aparecer el cuadro mucha alegría y animación en la plaza, donde pasea, llenándola, una gran multitud de personas pertenecientes a todas las clases de la sociedad. Señoras, caballeros, voluntarios, majos, etc., etc., chicos, vendedores de periódicos. Después DON COSME y DON BASILIO, viejos. Después los VOLUNTARIOS 1º y 2º; el primero con uniforme de cazadores cancaneos, llamados así por usar canana, y el segundo con el guacamayo, por ser rojo el uniforme, con vueltas de terciopelo verde. UN NEGRO y UNA MULATA, que salen por la izquierda, dirigiéndose a los que pasean. Durante todo el cuadro la plaza muy concurrida por la gente que pasea, sin interrumpir el diálogo y tomando parte en el cuando se marque.

Música



CORO.
A reír y a cantar, gaditanos,
hoy es día de grata emoción,
hoy en Cádiz con gran entusiasmo
se proclama la Constitución.
Hoy se va a proclamar
nuestra Constitución.

[…]

Hablado
(Pasan los chicos en distintas direcciones, voceando los periódicos, que serán de poco tamaño.)
CHICO 1º.
El amigo de las Leyes.
CHICO 2º.
El Robespierre Español.
CHICO 3º.
El Conciso.
CHICO 4º.
(Más pequeño que los otros.) El Concisín.
(Salen por la derecha don Cosme y don Basilio.
DON COSME.
Ay, amigo don Basilio,
¿en qué vendrá a parar esto?
DON BASILIO.
En que se lleva la trampa
a nuestra nación. Al tiempo.
Pensar en filosofías,
en leyes y en embelecos,
y halagar al pueblo bajo
con doctrinas y consejos
peligrosos, es seguir,
don Cosme, el rumbo funesto
de Francia. ya usted verá
cómo aquí también tenemos
guillotina.
DON COSME.
Calle usted,
que se me eriza el cabello.
DON BASILIO.
¡Maldita Constitución!...
¡Confunda Dios a esos perros liberales!...
DON COSME.
(Temeroso de que le oigan.)
Don Basilio,
por Cristo, hable usted más quedo.
(Siguen hablando a la derecha.)
[…]
DON COSME.
¡Están ciegos!
(Escandalizado.)
¡Discutir de religión!
DON BASILIO.
(Más indignado.)
¡Coartar del rey los derechos!
DON COSME.
¡Consentir la libertad
de imprenta!
DON BASILIO.
¡Qué fariseos!


Javier de Burgos



La aventura del saber. La Constitución de Cádiz. RTVE - Canal 2



Después de ver el vídeo "La aventura del saber. La Constitución de Cádiz" juega con el diario ABC y descubre cuánto sabes de la Pepa: 



martes, 7 de agosto de 2012

Agosto y el levante en Cádiz


Comenzamos agosto con levante, con sus cambios de humor moviendo vestidos, faldas, sensaciones e impregnando la literatura, el arte y la cultura gaditana.



Poesía


CANCIÓN DEL VIENTO EN CÁDIZ


            La camisa en la azotea
se menea
con muchísimo donaire,
con el aire
los faldones cogen vuelo
y hacia el cielo
las dos mangas baten alas
¡Cosa mala
lo que puede hacer el viento!
Un momento
y la ropa se te embala.

 Inmaculada Moreno Hernández
(de Poemas para sobrinos; Hiperión, col. Ajonjolí; Madrid, 2006)
Blogs


El Levante de Cádiz no entiende de política.

Julio González

Una banderola de ZP, colgada de una farola y casi destrozada por el viento de levante.

" Los vientos que no soplan a ninguna parte no son buenos vientos."

Alarma en el expreso de Alfred Hitchcock



Vuelve el levante


Kandinski

Si un británico del siglo XIII asoció la luna a la aparición de los hombres lobo (leyenda que ya existía), yo voy a divulgar que fue el levante lo que salió de la caja de Pandora, y que sólo él arrastró todo el bienestar hasta la morada de los dioses dejando a los pobres mortales hechos una birria. 
Inmaculada Moreno


Monumento

Castillo de San Sebastián

José María Arroyo


"Calle 13" en el castillo San Sebastián con el viento como protagonista

Castillo de San Sebastián. Acuarela. José Ignacio Velasco.

















Microrrelato

EL VIEN...

Mis palabras se las lleva el viento. Hace ya varios días que me pasa, apenas comienzo una frase se escucha un silbido que se lleva cada palabra, espacio o pausa, a algún lugar del norte. Aún no sé si es un problema de mis coordenadas, del aire que sopla o de mi estado de ánimo, pero no consigo emitir nada completo.
He probado a cerrar las ventanas, que las cortinas dejen de bailar con mis sonidos. Incluso he intentado escribir los mensajes, pero aparece alguna corriente y hace volar el papel, mientras yo corro tras él, intentando pisarlo o atraparlo al vuelo. Esta mañana te marchaste, incapaz de entender mi silencio, y por fin pude escuchar un grito que ha llenado la casa. 
Autora: Ana Vidal Pérez de la Ossa ©
País: España
URL del blog o  web: relatosdeandarporcasa.
blogspot.com



Flamenco

Al compás del viento - María José franco


En ‘Al compás del viento’, que parte de una idea original de la propia Franco, la joven bailaora traza un recorrido sensorial por las que son sus dos ciudades de referencia: su Cádiz natal y su Jerez profesional. Entre ambas, busca diluir fronteras a través de los palos más característicos de uno y otro enclave geográfico. Guajira y tanguillos frente al Atlántico; y seguiriya y soleá en la albariza, en la tierra de la campiña jerezana. Estos son los dos paisajes que recrea en su última propuesta, que cuenta una vez más con el toque de Juan Manuel Moneo y Pedro Pimentel. Ambos son, precisamente, autores de la partitura musical que edifica un espectáculo en el que, por cierto, también aprovecha Franco para rendir tributo a la figura del recientemente desaparecido Chano Lobato.
Sin embargo, antes de esos ‘Aires de Cai’ como homenaje al gran cantaor gaditano, se intercala la trilla y el martinete, puesto que en ‘Al compás del viento’ María José Franco viene y va, como las mareas, por ambos territorios flamencos. “Es un viaje de un lugar a otro, deteniéndome en los palos que más me gustan de cada sitio”, aclara la bailaora.