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sábado, 23 de febrero de 2013

Certamen de microrrelatos “Tres con libros, un elogio a la brevedad” -

La biblioteca especializada de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo 
tiene abierto el certamen de microrrelatos 
“Tres con libros, un elogio a la brevedad” 
con motivo del tercer aniversario declub de lectura Tres con libros.


La Fundación Tres Culturas del Mediterráneo surgió a partir del foro creado en conjunto por el Reino de Marruecos y la Junta de Andalucía, en 1998, basado en los principios de la paz, el diálogo y la tolerancia, con el fin de promover el encuentro entre pueblos y culturas del Mediterráneo. Posteriormente se adhiere el Centro Peres por la Paz, la Autoridad Nacional Palestina y otras personas e instituciones de Israel comprometidas con el diálogo y la paz.



El día 8 de marzo de 1999 se constituye en Sevilla la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. Las características singulares, y en cierto modo excepcionales, de esta Fundación la convierten, pues, en referente de tolerancia y progreso. 



 Existen pocas fundaciones en el mundo con una presencia plurinacional tan representativa y equilibrada entre sus miembros, con una vinculación tan particular con el ámbito mediterráneo y con tal vocación de apertura hacia los países ribereños.



miércoles, 3 de agosto de 2011

UN CUENTO CHINO, por Ana Sofía Pérez-Bustamante


Para el blog "Emma Gunst", agradeciendo el poema de Szymborska

En mi viejo libro de cuentos del mundo mundial figuraba el de un joven chino que un día descubre a dos hombres misteriosos jugando al ajedrez y, tras espiarlos largo rato, se da cuenta de que son dos magos y de que en cada partida se juega el destino de un hombre. El muchacho, entretanto, resulta que asiste a la partida en que se decide su propio futuro, que sale aciago, y entonces suplica a los mágicos ajedrecistas que repitan el juego de su vida.
La Alameda - Foto: Portiman

          Me he acordado del cuento ahora que he tenido que baremar los méritos de los que solicitan entrar en una bolsa de trabajo. Juzgar al prójimo es tarea delicada y vagamente siniestra. El retrato de nuestra empobrecida sociedad está detrás de una licenciada en historia con máster en dirección de recursos humanos y experiencia como teleoperadora y dependienta de frutería. La poesía del emprendedor que se atrevió a fundar una editorial es ese libro que sacó, titulado Por favor, no empujen. Hay quien produce docenas de artículos sobre Arsenio María Jurado y Arróstegui, S.J., polígrafo y prócer. Hay quien cursa un máster de Grafología (no vayan a sonreír: la grafología es una disciplina útil). Una persona con más de 12 años de docencia en instituto declara en "aficiones" que le gustan las puestas de sol: hace falta un romanticismo resistente, sobre todo cuando se leen los cursos de especialización frecuentes en relación con la ESO ("La resolución de conflictos en el aula a través de la mejora de las habilidades sociales", "Prevención en drogodependencias desde el ámbito socioeducativo", "Estrategias de intervención en los problemas de maltrato y violencia escolar"...). O quizá esa persona piensa que quien vaya a juzgarla cree que el romanticismo es un mérito (suelen ser mujeres quienes hacen este tipo de empáticas confidencias).
          Leo estos currículos y recuerdo un poema de W. Szymborska sobre qué hacer para presentar una instancia y adjuntar un currículum: "Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo/ y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia./ Importa el precio, no el valor. / Interesa el título, no el contenido./ El número del calzado, no hacia dónde va/ quien se supone que eres./ Adjuntar una fotografía con la oreja visible:/ lo que cuenta es su forma, no lo que oye./ ¿Qué oye?/  El fragor de las trituradoras". Casi me parece oír, en medio del fragor, este resumen, casi un microrrelato, que escribe un desconocido bajo el epígrafe "Datos de interés": "He sido guionista en todos los cortometrajes que he realizado. Dispongo de vehículo propio y carnet de conducir por lo que tengo capacidad de desplazamiento. Miembro del Jurado Joven del Festival de Cine Africano de Tarifa 2008. Tengo 31 años, nací el 18 de septiembre de 1979".

                                                                 ______________________________________                                 

Ana Sofía Pérez-Bustamante, "Un cuento chino", Diario de Cádiz, 1 de agosto de 2011, http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1033386/cuento/chino.html

domingo, 7 de noviembre de 2010

LAS MICROMIL Y UNA NOCHES, por Ana Sofía Pérez-Bustamante

Imagen: Cristobal Villalobos
Ustedes ya sabían que está de moda el microrrelato (“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, ¿recuerdan?), pero tal vez ignoraban que el pasado viernes se presentó en Cádiz el libro Fuera pijamas, del gaditano Antonio Serrano Cueto, con 80 textos de la misma especie. 

http://antonioserranocueto.blogspot.com.es/2010_09_01_archive.html

Uno de ellos, el que mereció el V Premio de Microrrelatos El Basar de Montcada i Reixac en 2009, dice así:

el autobús circular

Cuando el autobús se detiene orillando la acera, las sombras de los viajeros se apoyan detrás de los cristales cubiertos por el vaho. La lluvia torrencial de las últimas horas ha concedido una tregua y, aunque ya es hora oscurecida, de nuevo se aprecian el alzado de los edificios y el perfil serpenteante de las carreteras. Debajo de la marquesina un hombre permanece quieto, apretando el frío metal de la moneda en el bolsillo. Al ver la pesadumbre de su rostro, el conductor, figura enteca y siempre impasible, se permite esta vez una mirada de indulgencia, de complicidad ante el duro oficio, y lo invita a subir con un leve movimiento de cabeza. De pronto un tropel de escolares asoma por la esquina. Vienen pugnando por voltear bien alto la moneda.  El autobús espera la carga infantil y, oscuro bajo la noche solitaria, reemprende la marcha. Sólo que en este viaje los escolares no cantan.

Antonio Serrano Cueto, Fuera pijamas,
Barcelona, De Barris, 2010, pág. 56.

El lector habrá captado inmediatamente el guiño que hace el autor (que no en vano es profesor de Filología Clásica) al mito de Caronte, el barquero que, atravesando la laguna Estigia,  conduce al Hades las almas de los muertos, previamente enterrados con una moneda bajo la lengua para pagar el viaje. Lo que quizá ignoren es la relación profunda y extraliteraria entre el cuentecillo y el autobús interurbano de Cádiz, cuyos asientos, sofisticadamente antiergonómicos, han sido diseñados para matarnos por la espalda.

Cuentos muy cortos los ha habido siempre, desde las colecciones de apólogos orientales o las fábulas de Esopo. Si las Edades Antigua y Media gustaron de los ejemplos con moraleja, el siglo XVI añadió el gusto por los chistes que reunía Joan de Timoneda (Sobremesa y alivio de caminantes) o los gustosos cuentos de miedo de Antonio de Torquemada (Jardín de flores curiosas). Del Romanticismo al Modernismo se va consolidando la prosa lírica con mayor o menor virtualidad narrativa (véanse los capitulillos de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez), y las vanguardias retoman el experimento buscando no ya la emoción de la belleza sino la sorpresa del ingenio: de ahí las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Tras la guerra civil nuestra vanguardia sobrevivió en autores raros, marginales y exiliados (Carlos Edmundo de Ory, Álvaro Cunqueiro, Joan Perucho, Max Aub…) y es en los 90 cuando nos viene el microrrelato de la mano de los sudamericanos, que nunca rompieron con lo surreal y tuvieron que venir a recordarnos que la imaginación y la belleza no están reñidas con la ética ni con la literatura. La primera antología de microtextos (más que microrrelatos) que apareció en España, magnífica, fue La mano de la hormiga, de Antonio Fernández Ferrer (Madrid, Fugaz Ediciones Universitarias, 1990), y una joya más reciente es Mil y un cuentos de una línea, de Aloe Azid (Barcelona, Thule Ediciones, 2007)[1].



Iniciamos hoy en nuestro blog la sección “Las micromil y una noches” con un surtido de textos que tratan del amor y de la muerte, y de las sorpresas que te dan la vida y la literatura. Realmente, todo se puede resumir:

Mil y una noches menos cien años de soledad igual a ciento veinte días de sodoma y gomorra.

Guillermo Samperio, La brevedad es una catarina anaranjada, 2004. En MYUC, pág. 98

Se puede resumir la novela policiaca tipo Simenon, como hace Max Aub en sus deliciosos Crímenes ejemplares:

Lo maté porque era de Vinaroz.
                         
                         ♠

Lo maté por no darle un disgusto.

                         ♠

Lo maté porque estaba seguro de que nadie me veía.

Max Aub, Crímenes ejemplares, 1957. En LMH, págs. 55-59

Se puede sintetizar bastante el más largo calentón culto, sea de Henry Miller o de Mario Vargas Llosa:

Amo tu sexo, oscuro y tibio como un vino. La idea debe ser siempre embriagarse en el origen.

Wilfredo Machado, Poética del humo, 2003. En MYUC, pág. 197

Y abreviar considerablemente la historia sagrada:


                                                La Biblia

                                                                   Por Moisés and Co.

         Utilizando como materia prima el misterioso caos, el supermán Elohim crea en seis horas el cielo, la tierra y todo lo demás. Inventa, a continuación, un robot, que complementa con una robot. “Comámosle las manzanas”, le dice la robot al robot. “O.K.”, responde el robot. El supermán los destierra, pero ellos se dedican a multiplicarse. El supermán intenta ahogarlos, pero no lo consigue. Entonces les envía a su hijo que trata de hacerse pasar por un pequeño robot, pero los demás no tardan en identificarlo gracias a su agente secreto, el coronel J. Iscariot. Ejecutan al hijo de supermán y lo entierran. Pero el hijo de supermán con su poderoso hombro levanta la losa de su tumba y vuela. No estaba verdaderamente muerto.
         Nuevos episodios aparecerán muy próximamente.

[Atribuido a] Raymond Queneau (1948). En LMN, pág. 376

Quien dice la Biblia dice los Evangelios, pues tampoco hay que empeñarse en la prolijidad de un Saramago para escribir un apócrifo:

Cordero de Dios


−¿Por qué vas a matarme? ¿No sabes acaso que soy el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo?
−Precisamente por eso.

Jaime Valdivieso, 1999. En MYUC, pág. 71


Toda la psicología de la novela de dictador, empezando por el Tirano Banderas de Valle-Inclán, que fue el pionero del género, está aquí:

El general preguntó la hora y un edecán se acercó rápido a musitar: ‘La que usted quiera, señor presidente’.

Guillermo Cabrera Infante, Vista del amanecer en el trópico, 1974. En LMH,  pág. 121

No me olvido de la novela de la memoria:

Romancero urbano

Ay, Federico Lacroze, llama a la guardia civil.

Isidoro Blaisten, El mago, 1991. En MYUC, pág. 315


Ni de la invención metafictiva o metaficción vilamatesca:

Espíritu

En estas humildes palabras está encerrado todo el espíritu de su autora: ‘Socorro, socorro, sáquenme de aquí’.

Ana María Shua, Casa de geishas, 1992. En MYUC, pág. 320

Ustedes podrán preguntarse: “Bueno, ¿y esto por qué?”. Pues porque si tuviera razón Neus Aguado (“Casi todo es literatura, lo demás es psiquiatría”) lo mejor que podrían hacer ustedes quizá sería no moverse de aquí.

                                      http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/831393/las/micromil/y/una/noches.html


[1]  Citamos en lo sucesivo los microtextos extraídos de estas antologías así: LMH (La mano de la hormiga), MYUC (Mil y un cuentos de una línea). Para saber más, véase David Lagmanovich, "La extrema brevedad: microrrelatos de una y dos líneas", http://www.ucm.es/info/especulo/numero32/exbreve.html.