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domingo, 17 de marzo de 2013

Cádiz, una ciudad abierta al mar, abierta al mundo, abierta a los Erasmus


Nada mejor que comenzar esta entrada cediendo la palabra a nuestros Erasmus...


ERASMUS EN CÁDIZ
Eráhmu en Cai


Decía el gran humanista holandés Erasmo de Rotterdam que para educar verdaderamente a una persona, es necesario que viaje. Por eso la Unión Europea escogió su nombre como emblema del espíritu de "Erasmus", un plan de acción de la Comunidad Europea para la movilidad de estudiantes universitarios, que les permite realizar una parte de sus estudios en un país extranjero.


Viajar para estudiar es lo que ya hacen unos 2.000 estudiantes y profesores de enseñanza superior. Erasmus no sólo es para la Unión Europea sino también para países como Turquía o Noruega. Seas croata, español o islandés, puedes adquirir una experiencia internacional con los requisitos previos siguientes: tener aprobados 60 créditos ECTS, un nivel de lengua suficiente y estar dispuesto a firmar cien mil papeles. 

Como Andalucía tiene buen clima y fama de cultura alegre, muchos Erasmus eligen este "destino de ensueño", y en la costa suroeste andaluza está la ciudad de Cádiz. Cádiz tiene playa, historia, carnaval y es preciosa. Este año, unos 700 Erasmus –en su mayoría franceses, alemanes e italianos– la han elegido. 

Cádiz - Ciudades para el siglo XXI - RTVE 

Es muy probable que llegues a esta "Tierra Prometida" entre julio y septiembre. Creerás que estás viviendo en un sueño: mientras tu familia estará preparándose para el invierno sacando la manta, los calcetines y los guantes, tú estarás echándote crema para proteger tu delicada piel de los potentes rayos del sol andaluz. Ya te darás cuenta de lo fácil que es ir de un sitio a otro en Cádiz: hace buen tiempo, la gente va andando y está alegre. Alquilar piso puede resultar tanto un juego de niños como una pesadez: lo podrás conseguir gracias a la Oficina de alojamiento, el boca a boca o Internet y su bendito www.milanuncios.com. Si compartes piso con gaditanos – ya sean capitalinos, benalupenses o conileños– harás gimnasia de oído y aprenderás rápidamente a cocinar con aceite de oliva y a aliñar el gazpacho probándolo a cada minuto hasta que esté "mu rico". 
Vivir en una residencia es más difícil de lo que parece: guisar entre costumbres cosmopolitas con los rusos que no saben sacar la basura, tener turno para la lavadora –un milagro– y acostumbrarse a poner dinero para café aunque nunca haya café no es algo que le guste a todo el mundo. Allí hace falta compartirlo todo y será el agobio de mil cosas nuevas. Pasarás de la soledad a la euforia entre estas nuevas caras que hablan todos los idiomas imaginables: ¡bienvenido, ya estás en el mundo Erasmus!
Una vez acostumbrado a lo gaditano, todo te parecerá más fácil: comprar al frutero de la esquina chirimoyas o kakis –frutas exóticas desconocidas hasta ahora–, sacar fotos de flores increíbles –que ya intentaste cultivar sin suerte en tu frío país y mandárselas a tu familia o en las redes sociales para dar envidia al resto de tu lista de contactos que está probablemente conectada a Internet frente a un fuego de chimenea. Estrenarás muy pronto tus botas de lunares porque aunque lo ignorabas, también llueve en Cádiz. Te regalarás uno de estos paraguas irrompibles con varillas de acero y mango de hormigón después de que el viento gaditano te haya roto cuatro o cinco veces el tuyo. Además, podrás volver a la infancia chapoteando en los charcos más grandes del mundo gracias a tus enormes botas de caucho. Te sorprenderás a ti mismo al escucharte saludar a la vecina que acabas de conocer soltándole un: "Hola, ¿qué paza?", como si fueras de la Sierra de Cádiz de toda la vida. Luego la vecina te contará con pelos y señales lo que ha comprado y lo que va a cocinar y te dirá "Ven a comer a caza, hijo" –algo impensable al menos para un francés. Puede ser que escuches alguna vez desde tu ventana a la hora de estudiar la delicada melodía de los altavoces del camión del frutero chillando: "Treh melone doh heuro, qué barbaridá, señora, melone durse como el caramelo, regalao, regalao, regalao". Y cuando creas que se está cayendo el mundo, no temas, sólo es el butanero que te está esperando para cambiar la bombona.
En la facultad, escucharás con tranquilidad a unos pocos profesores decir que cada año es lo mismo, que los extranjeros están aquí de vacaciones. Con los otros, aprenderás tres veces más que en tu país de origen porque además de asimilar el idioma, tendrás que acumular una tonelada de información y, de paso, intentar pillar los chistes que te cuelan. 
Ojo al dato: puedes hacer unos viajes fantásticos por una ganga. Este milagro lo hace la Erasmus Student Network (ESN), una asociación de estudiantes voluntarios de la UCA que ayuda mucho a los estudiantes extranjeros cada año. Te puedes ir a Lisboa por sólo 85€ y están incluidos: 2 noches en hostal con desayuno, fiestas, una cena en un restaurante, las visitas del centro histórico de Mérida, del Castelo de Sao Jorge, de la Torre de Belem y mucho más. La ESN también te ofrece sudaderas y camisetas de la UCA y cubatas tirados de precio, así como fiestas temáticas de disfraces (Black and white party, Christmas dinner and party…). Estos jóvenes organizan cada semana el "Tándem", encuentros entre estudiantes para practicar cualquier otro idioma que no sea el español.

Si eres italiano, estarás orgulloso de enseñar a los demás a hacer espaguetis y si eres francés, de iniciarles en la degustación de todos los quesos del mundo; y también te gustará aprender a preparar una buena tortilla española de patatas. Te encantará juntarte con otros Erasmus de tu país con quienes te irás de fiesta porque, sí, hay que reconocerlo, el Erasmus vive en la fiesta. Y después de todo "cuando uno está de Erasmus, hay que adaptarse al ambiente del país". Pero en realidad, la mayoría de los que salen de fiesta no son españoles sino estudiantes extranjeros. Los bares y las discotecas son verdaderos "imanes de Erasmus". A la hora de comer, te convertirás en un experto del tapeo en la Isleta –pequeño bar en el barrio de la Viña donde reina el barullo y la alegría–, dormirás la siesta como un español profesional y luego, irás al Nahu para empezar bien la noche. Después de varios cubatas, bailarás en tu discoteca favorita de la Punta y si tienes enchufe, podrás entrar gratis con la pulsera Imagina. Si trabajas en un bar de copas, aparte de ganar un dinero, tendrás un palco de lujo para el carnaval: podrás ponerle una copa a la reina de Inglaterra o a una caja de Paracetamol. Y encima este año tienes potra: los Hinchapelotas cantan especialmente para ti Los Erasmus poco, y parió la abuela, la verídica historia de tu vida loca (búscala en Youtube).

Grupo Plisson con los Hinchapelotas

Tenemos fama de vagos y fiesteros pero también hay que tener en cuenta que contribuimos a la multiculturalidad del sitio y a enriquecer la economía local en estos momentos de crisis.
Sin embargo, la experiencia Erasmus también tiene puntos negativos, como el problema de los estudiantes que sólo se relacionan con personas de su misma nacionalidad. Gastar dinero un año sin aprender el idioma es un desperdicio. Hablando ya en serio: el 97% de la población europea opina que la beca Erasmus es una oportunidad para ofrecerse un año sabático, nadar en una pecera de chupitos, tomar el sol siempre que se pueda y apuntarse a clases de flamenco. En resumen: estar "a gustito". Ahora bien, hace falta aclarar que los Erasmus no son todos iguales. 
A principio de curso, te sorprenderá mucho el carácter de los andaluces. Con la sonrisa permanente, los ojos risueños, esta manera de vivir con soltura, una risa permanente y un gran corazón. El acento andalú te resultará cada vez más fácil y puedes terminar siendo un verdadero "Eráhmu en Cai". Quizás serás ese Erasmus camaleónico que vaga por las calles escuchando este bonito acento que resuena por todos los lados. Te caerán muy bien los andaluces. Ay, los andaluces. Ay, el amor. Este tema te convertirá probablemente en un verdadero "Erosmus" u "Orgasmus", algo casi inevitable en este ambiente de fiesta, alegría y embriaguez. 

Quizá al final te quedes aquí a vivir como ya lo hicieron otros antes. Pero todo lo bueno se acaba. Luego viene la etapa "Síndrome Post-Erasmus" al tener que volver a tu país. 

En dos palabras, Erasmus es vivir el momento con intensidad y exprimir cada segundo al máximo. 
De todas formas, cuando uno se marcha de Cádiz, siempre vuelve algún día.

Un reportaje de Sarah Plisson, Marina Fauche, Esra Guney y Valentina Tonti.
Publicado en el Diario de Cádiz.



miércoles, 6 de febrero de 2013

Los carnavales de Cádiz: una conversación entre dos orillas, un encuentro entre la historia y la actualidad, el modo de ser, pensar y vivir gaditano



"Cai, creo que caí"










Desde hace un tiempo a esta parte
me noto un poco cambiado,
llevo en el alma el perfume
de un nuevo viento salado.






Dejo elegir a mis pies
y se van por la Caleta,

tarareando algún cuplet
con andares de poeta.


     Joseph Artz - Calendario 2013 - La Caleta

Mis amigos dicen que
no soy el lacio de antes,
que miro el mar y una alegría
se me cuela por levante.

Disimulando les digo
que no será para tanto,
pero en verdad, ¡ay de mí!,

Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Caí rendido a tus pies,
rendí tributo a tus besos,
como rindió todo el mar
desde Tiro hasta Thartessos.









Tartessos-ciudad = Cádiz
Apuntes para una posible identificación
Jaime Alvar Ezquerra


Me fui siguiendo tus huellas
de sandalias milenarias,
me besaste y supe que
no tenías adversaria.

Cai, yo quiero que sepas,
qué pienso cuando te veo:
unos piensan en La Habana,
yo pienso en Montevideo.

Le robaste el corazón
en treinta siglos a tantos
y hoy me lo robaste a mí,

Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que,
creo que caí;

Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Jorge Drexler

Colaboración de Palén Berenguer

Fuente:
http://coplasdelcarnaval.blogspot.com.es/2012/12/jorge-drexler-cai-creo-que-cai.html?m=1


Un 'versonauta' que tiende puentes

Jorge Drexler desveló casi todos los detalles de su pregón del Carnaval de Cádiz porque no tiene "secretos artísticos".
Jorge Drexler se convertirá el sábado 9 en la plaza de San Antonio en un 'versonauta' "que va detectando poesía y encuentra en Cádiz una monumental concentración de versos". El cantautor uruguayo desveló ayer en rueda de prensa en la Casa de Iberoamérica casi todos los pormenores de su pregón a pesar de quienes le recomendaron no adelantar nada. "No tengo secretos artísticos", aclaró. El pregón estará "centrado en tratamiento del verso y la poesía en la ciudad. Habrá carnavales más sofisticados y con más ritmo, pero ninguno con tanta sofisticación de textos como este. Es increíble cambiar un pasodoble en un día, la inmediatez del texto, la gracia...". 

Drexler está "fascinado" con lo que está viviendo en Cádiz, una ciudad "abierta que tiende puentes por su estratégica situación, y en ese puente centraré el pregón". Por eso habrá un guiño a la murga 'La gaditana que se va', germen gaditano de las murgas montevideanas. "He escrito un disco entero para el pregón. Salvo dos canciones, todas serán nuevas", adelantó. El texto estará escrito en décima espinela, inventada por un malagueño, Vicente Espinel, una forma estrófica de diez versos octosílabos. "Aquí no se estila, pero en América, mucho. Encantado de traerla aquí", manifestó. En el guión participarán el propio pregonero, Jesús Bienvenido y El Gómez, todo un clásico en esto de los pregones. Dani Obregón coordinará vestuario y maquillaje. Manuel Sánchez, de Artifex, la escenografía. Y cantará la comparsa 'Los del piso de abajo', con apariciones de Javier Ruibal y Kiko Veneno. 



Un buen puñado de diablos en las puertas de su infierno tan particular entra en la consulta del doctor Febrero, el de los locos, para tender en el diván su repertorio. 
"Señores del piso de arriba, mirad por encima del hombro". 
Demonios comunes en la presentación, es decir, ciudadanos de a pie. 
"Y ahora soy malo, malo, malo, ¿travieso?, ¡no, malo!"
[…]
El día de mañana 
paciencia vida mía, 
le va a empezar a sonreír 
la suerte a Andalucía, 
[…]
Será el día de mañana 
cuando vean que nuetro acento 
es una elección, un tesoro
un legado, 
un sentimiento
será mañana, mañana 
acuéstate prontito vida mía
[…]
yo ya no creo en milagro
pero que lindo sería
al habernos despertado
que fueran los reyes mago
de Andalucía



Cádiz, la literatura y el carnaval

"LA VIUDITA NAVIERA"
 de Pemán

Murguista, máscaras, gente de Cádiz y gente de La Habana.
"La Nurga Gaditana": PACO ALBA y su conjunto.
En Cádiz y en La Habana, en 189...

Cádiz, Martes de Carnaval. 1890 y tantos. Estando todavía el telón echado, atraviesa el proscenio o entra por el patio de butacas al son de sus instrumentos –un par de bandurrias, un "bombo", y pitos carnavalescos que van tocando los propios comparsistas, con trajes caricaturescos y abigarrados de viejos. A telón corrido, colocada ya la comparsa en el proscenio, cantan el

TANGUILLO DE LOS CHISMOSOS
      Somos los chismosos que saben más chismes
en esta ciudad.
     Sabemos las cosas que pasan
y las que van a pasar.
Y las que nunca han pasado
ni pasarán.
     Se endulza el tiempo y se engaña
a la orillita del mar,
con un cigarro, una caña
y un buen chisme que contar.
[…]
–¡Ay, Jesús, qué cosa!
–¡No me diga usté!
–Y una cosa que me han dicho.
–¡Y otra cosa que yo sé!

Al acabar el tanguillo, se ha descorrido el telón sobre un forillo corto que representa la iglesia de San Antonio, que cierra la plaza de ese nombre en Cádiz. Se oye, a lo lejos, ruido carnavalesco: pitos, bulla. La campana de la iglesia dobla a muerto. La comparsa se ha retirado hacia un lado de la escena. Fuman.
(Uno de los comparistas, ANTOÑITO EL DE LOS DESAVÍOS, pasa al centro del escenario y pregona.)
ANTOÑITO. –Las coplas… ¡Las coplas de la chirigota de "Los chismosos"!… A perra gorda el cuadernillo… (Entra por un extremo del escenario DOÑA FIDELIDAD. Solterona cinuentona, de riguroso luto.) Adiós, doña Fidelidad.
FIDELIDAD. –¡Tunante! Gracias que te echo el ojo encima. Te he mandado diez avisos para que vengas a arreglarme la bomba del aljibe y a pintarme un angelito en el biombo del comedor.
ANTOÑITO. –¡Cuando pase el miércoles de ceniza!… Hasta entonces me debo al arte y tengo el taller cerrado… El jueves volveré a ser "Antoñito el de los Desavíos"
[…]

































  Fotos: Julio González - http://blog.juliogonzalez.eu

CUADRO QUINTO
Ha empezado en el momento de oscurecerse la escena a oírse un repique de
campanas.
Cae el telón corto de la plaza de San Antonio. Esta iglesia es la que repica. La "chirigota" cantará el "Tango de la Alegría". (Si hubiera sido posible, habrían cambiado sus últimos trajes de náufragos por otros convencionales, de seda, con colores radiantes, adornados con espejitos. Como los que vistió en Cádiz la comparsa llamada "De los espejos". Podrían, en ese caso, volver a salir por el pasillo central del 
teatro.)
Mientras se oye el tango, por un lado aparece un cortejo formado por PEPITO SOLFA delante, luego el ALCALDE y algunos más.
[…]
Por otro lado, entra otro cortejo. […]
Avanzan los dos cortejos con paso rítmico sobre la música del tango. Se saludan en el centro de la escena, que debe coincidir con el final del

"TANGUILLO DE LA ALEGRÍA"
¿Qué se dice por Cádiz?
¿Qué se va a decir?
Que la solterita,
como la viudita,
también ha dicho que sí…
Cádiz no es tierra de luto
que es tierra de luz y alegría.
Los corazones preguntan…
¡y dice que sí la vida!
[…]
¡Que Cádiz no es tierra de luto
que es tierra de gracia y de sol!

TELÓN




martes, 7 de agosto de 2012

Agosto y el levante en Cádiz


Comenzamos agosto con levante, con sus cambios de humor moviendo vestidos, faldas, sensaciones e impregnando la literatura, el arte y la cultura gaditana.



Poesía


CANCIÓN DEL VIENTO EN CÁDIZ


            La camisa en la azotea
se menea
con muchísimo donaire,
con el aire
los faldones cogen vuelo
y hacia el cielo
las dos mangas baten alas
¡Cosa mala
lo que puede hacer el viento!
Un momento
y la ropa se te embala.

 Inmaculada Moreno Hernández
(de Poemas para sobrinos; Hiperión, col. Ajonjolí; Madrid, 2006)
Blogs


El Levante de Cádiz no entiende de política.

Julio González

Una banderola de ZP, colgada de una farola y casi destrozada por el viento de levante.

" Los vientos que no soplan a ninguna parte no son buenos vientos."

Alarma en el expreso de Alfred Hitchcock



Vuelve el levante


Kandinski

Si un británico del siglo XIII asoció la luna a la aparición de los hombres lobo (leyenda que ya existía), yo voy a divulgar que fue el levante lo que salió de la caja de Pandora, y que sólo él arrastró todo el bienestar hasta la morada de los dioses dejando a los pobres mortales hechos una birria. 
Inmaculada Moreno


Monumento

Castillo de San Sebastián

José María Arroyo


"Calle 13" en el castillo San Sebastián con el viento como protagonista

Castillo de San Sebastián. Acuarela. José Ignacio Velasco.

















Microrrelato

EL VIEN...

Mis palabras se las lleva el viento. Hace ya varios días que me pasa, apenas comienzo una frase se escucha un silbido que se lleva cada palabra, espacio o pausa, a algún lugar del norte. Aún no sé si es un problema de mis coordenadas, del aire que sopla o de mi estado de ánimo, pero no consigo emitir nada completo.
He probado a cerrar las ventanas, que las cortinas dejen de bailar con mis sonidos. Incluso he intentado escribir los mensajes, pero aparece alguna corriente y hace volar el papel, mientras yo corro tras él, intentando pisarlo o atraparlo al vuelo. Esta mañana te marchaste, incapaz de entender mi silencio, y por fin pude escuchar un grito que ha llenado la casa. 
Autora: Ana Vidal Pérez de la Ossa ©
País: España
URL del blog o  web: relatosdeandarporcasa.
blogspot.com



Flamenco

Al compás del viento - María José franco


En ‘Al compás del viento’, que parte de una idea original de la propia Franco, la joven bailaora traza un recorrido sensorial por las que son sus dos ciudades de referencia: su Cádiz natal y su Jerez profesional. Entre ambas, busca diluir fronteras a través de los palos más característicos de uno y otro enclave geográfico. Guajira y tanguillos frente al Atlántico; y seguiriya y soleá en la albariza, en la tierra de la campiña jerezana. Estos son los dos paisajes que recrea en su última propuesta, que cuenta una vez más con el toque de Juan Manuel Moneo y Pedro Pimentel. Ambos son, precisamente, autores de la partitura musical que edifica un espectáculo en el que, por cierto, también aprovecha Franco para rendir tributo a la figura del recientemente desaparecido Chano Lobato.
Sin embargo, antes de esos ‘Aires de Cai’ como homenaje al gran cantaor gaditano, se intercala la trilla y el martinete, puesto que en ‘Al compás del viento’ María José Franco viene y va, como las mareas, por ambos territorios flamencos. “Es un viaje de un lugar a otro, deteniéndome en los palos que más me gustan de cada sitio”, aclara la bailaora.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

NUEVO MESTER ANDALUSI, poema de ÁNGEL GARCÍA LÓPEZ

NUEVO MESTER ANDALUSÍ



Loado sea Dios, que dispuso que quien hable con orgullo de Al-Andalus pueda hacerlo a plena boca… Yo alabo a Dios porque me hizo nacer en Al-Andalus… Yo pertenezco a un linaje de gentes nobles y poderosas…

AL-SAQUNDÍ (año 1200)

Égloga, Elegía, Oda, Luis Cernuda

A Alfonso Canales


EN EL LIBRO del aire se explica al mediodía un lustral patrimonio y el disfraz de una herencia.
Desde el fondo del agua las palomas torcaces a las olas acercan el camino del cedro.
De Sidón y de Biblos extraños argonautas van cruzando tu aurora hasta un mar de azoteas.
La púrpura destella y hace nuevo el ocaso con el brillo del múrex que jamás fue tan bello.
De mar a mar las aves descuelgan su plumaje ajenas al peligro de halcones y ballestas.
Una antorcha se yergue viajando en los trirremes que a tus playas hablaron con fenicio alfabeto.
Señalan dos columnas los límites de Gades y el final opulento de la pródiga Hesperia.
Extranjeras termites persiguen de tu vientre las ocultas sustancias de la plata y el hierro.
Metales que conviven sus calizos ajuares con los cuños redondos de brillantes monedas.
Por tus verdes alturas y tus picos nevados pasa un vuelo de siglos como un ramo de viento.
Lucena, Sagra, Ronda, Almijara, Filabres, Alhamilla, Segura, Cazorla, Grazalema.
La luz mediterránea hace nido en las costas y a la arena la enciende con sus rubios incendios.
Las bellas serpentinas anillan las ciudades y entregan a las fuentes sus líquidas arengas.
Jándula, Guadalete, Guadalquivir, Salado, Genil, Guadalmedina, Gudaira, Guadalfeo.
Espadas abundantes que transfunden la escarcha traída a la campiña por sus duras arterias.
Que ofrecen el regalo de limos que edifican palacios vegetales hasta entonces secretos.
Íbices poderosos bajando a la llanura a llenar la vasija caliente de las hembras.
Acrópolis hundidas donde bíblicas naves buscaron con sus quillas riqueza y fondeadero.
Ciclópeos cinturones tallados del granito donde el sol vigilaba cuidadoso sus puertas.
Tómbolos protegidos por sales y marismas y castros que prohibían contemplar a Tartesos.
Gloriosas podredumbres que fueron a la nada hasta hacer del vestigio verdura de las eras.
Lugares en que hozan la cabeza amarilla del alacrán y el ruido de una tropa de insectos.
Itálica, Mainake, Gadir, Abdera, Calpe, Hispalis, Iliberris, Astigi, Acci, Carteia…


DECIR ANDALUCÍA entonces fue milagro y alejar de la lengua ceniza y desconsuelo.
Poner en cada esquina del mundo un arrogante prodigio irrepetible y grabar unas letras.
Regresar a Sanlúcar después de haber escrito por islas ignoradas el mejor palimpsesto.
De Córdoba hasta Italia espadas andaluzas van tallando en las nubes una mágica enseña.
Al pie del Guadarrama Velázquez mira el aire y, eterno, lo retrata con volumen y cuerpo.
Pinzones y marinos abren rutas al agua y, en la mar tenebrosa, van muriendo de Huelva.
Atruenan los cañones el istmo y la bahía y, en Cádiz, las muchachas se hacen rizos del fuego.
Por Darro y Bibarrambla van cayendo las sombras que ajustician la tarde y un nombre de doncella.

PASADO TIEMPO tuyo que no tiene ahora sino memoria deleznable de un lejano recuerdo.
Silo de ayer, Sevilla extiende sobre el río su almez y su aljarafe sobre un fondo de adelfas.
Levanta su Giralda y alcázares y torres del Oro y de la Plata como un triste pañuelo.
Espejo de la mar, al sol yace Almería en sedientos bancales que el esparto gobierna.
Hirsutas cordilleras negáronle sus ríos y bañan los secanos del clamor del almendro.
Su rostro duerme ahora donde el cactus se erige como un gran obelisco de sed sobre la arena.
Su tierra que fue manto del pastizal, diadema con fuentes y con pozos de un constante aguacero.
Sin pájaros ni nubes que apaguen con su canto la pira funeraria del yermo y de la piedra.
Los montes de pizarra donde grita el tomillo y, ausente del rocío, llora mudo el espliego.
Sus hombres que caminan viajeros a una tierra donde huelen las flores distinto a la palmera.
Las aves migratorias que marchan a tejados donde exilio propicie su sucinto alimento.
Y que en cada suspiro, igual que otra Granada, ocultan a sus ojos un Boabdil de tristeza.
Andaluces sin tierra de promisión que beben el sol de cada día como un dulce veneno.
Que ven sobre las brumas del norte unas biznagas y vencejos perdidos que buscan sus veletas.
Y ven una alcazaba y un alto Gibralfaro luchando con la niebla que se hospeda en el sueño.
Una cinta de nácar donde Venus, desnuda, apacienta pleamares de Málaga a Marbella.
O ven, junto a su puente, una roja mezquita que guarda en sus columnas unas huellas de dedos.
Su  Córdoba perdida, más lejana y más sola, con el cuerpo tendido bajo Sierra Morena.
Haciendo del verano un horno de espadañas donde corren caballos con crines de azulejos.
Que lloran de Granada, la que tuvo mil torres y poder en murallas color de la canela.
Que observan horizontes donde el luto ennegrece la dócil escultura del ciprés y el enebro.
Nativos territorios que serán con el día batalla del aroma que engendró la alhucema.
Pues surgen nuevos tallos que acrecen la besana y dan luz a lo oscuro del hermoso aposento.
Y en las crestas azules de Jaén una alondra se abre al sol y hace olivos una altiva bandera.
Bandera blanca y verde que a la nieve marida la total esperanza que ocultó el limonero.
Señal de tiempos otros en que vista la savia su túnica más joven, sus ropas de inocencia.
Y nos vuelva una patria feliz restituida más allá de la noche, más allá del silencio.

EL SUR, LA CASA noble que dio de sus manteles, se ha encontrado sin nada que hallar en su alacena.
Su mesa de abundancia, sus panes de codicia, quedóse entre tahúres y manos de logreros.
Hambrientas alimañas llevaron a festines viandas las mejores sobre ajenas bandejas.
Le dejaron tan sólo lo hermoso miserable de su piel calcinada por el sol siempre eterno.
Las plazas asustadas abriendo a los naranjos su talle enjalbegado, sus redondas pulseras.
Aquella luz de antaño donde hospeda el perfume su frágil mercancía como en un pebetero.
Jazmines y albahacas quemando los balcones con el cetro florido de olorosas macetas.
Racimos habitables al pie de los castillos y que cuelgan sus casas de blancos tendederos.
Patios donde la tarde escribiera en paredes escudos y geranios de una heráldica esbelta.
Dejaron de tus bienes sólo el aire y lo libre del sol en la campiña y el azul de tus cielos.
Y trocaron tu cuerpo en sauce de desgracia vestido de lunares por mercados y ferias.
En puñado de palmas compradas con el vino y en torrentes de azogue sollozando en el sexo.
Tu carne, Andalucía, procaz ante el espejo y ofrecida en la lonja igual que una ramera.
Mordida de los ojos que buscaban con cobres sostener la arrogancia de tus cálidos pechos.
Que en un “ole” acercaban la oferta miserable de yacer cada noche con tu honesta pobreza.
Creyendo que tu vientre igual era que un potro comprado entre botellas de sucio chalaneo.
Tu vientre, Andalucía, donde hundió la aceituna lo lustral y brillante de su brote y su umbela.
Montaña de la espuma que abrazó a la semilla en unos desposorios de olivar y majuelos.
La flor de tu cintura con frutos sazonados que en la vid sostenían los cántaros del néctar.
Bodegas minerales volcando entre parrales un arroyo constante de luz sobre el albero.
Extensiones de lumbre creciendo en los alcores y hendiendo el horizonte de una agreste arboleda.
Lugar que fue alegría, tu boca fue manchada de coplas y carmines y el hedor de unos besos.
Y alzaron tu retrato envuelto en oropeles que ilustraban navajas y gestos de tabernas.
Dejaron, ay, tan sólo lo triste que cantaba dormido junto al pozo y el frescor del romero.
E hicieron de tu casa un palomar perdido con que dar al oprobio serrallo y paridera.
Desván interminable donde sólo tu carne brillaba como un astro sin violar sobre el lecho.
Y en torno panderetas, mantones, faralaes, lentejuelas, mentiras, claveles, castañuelas.
Y tu sexo desnudo temblando en la desgracia tal una golondrina que apiadara al invierno.
Y fuera, en los cortijos, un sollozo de mieses bajo el manto de plomo del calor y la siesta.

DOLOR vierte hoy su zumo fustigando unos fuelles que asolan tu garganta con sus vómitos muertos.
Clamor de verdiales, seguirillas, tarantas, bandolas, bulerías, cantiñas, malagueñas.
La férrea voz antigua conduciendo hasta el eco los turbios aguijones que laceran el pecho.
Huracanes de lava, ventiscas, maremotos que acogen las guitarras en sus bosques y cuerdas.
Una trágica historia que muerde de tu herida hasta hacer la amargura nutritivo alimento.
Chacón, mítica Trini, Juan Breva, Manuel Torre, rey Caracol, Pastora, Mercedes la Serneta.
Temblor vivo sonando en las fúnebres misas con que ahondáis a la noche su olor a matadero.
Vosotros, viejos dioses, que clavasteis al trino un gesto de navaja sobre tanta inclemencia.
Torres de Dios, augures, orfebres del asombro, oráculos divinos, misteriosos mineros.
Luis de Góngora, Herrera, Juan Ramón, Luis Cernuda, Villalón, Federico, Alberti, Juan de Mena.
Todos los que sentisteis crecido en las entrañas un ruiseñor de oro lastimado y enfermo.
Y plantasteis un árbol que extiende su amplia copa y florece en palabras de una nueva cosecha.
Hermanos andaluces que disteis a la copla materia la más pura que mató el halconero.
Un mirlo que en las alas, volando el desamparo, acercaba la lluvia y el tacto de la hierba.
Viejas paternidades, sacerdotes antiguos, estatuas suplicantes de un insólito reino.
Donde pastan los toros que ordenan su amenaza bajo el cielo terrible de las vastas dehesas.
Y que mugen buscando clavar su arboladura de la exigua cintura de cetrinos efebos.
Vosotros, gladiadores, que domáis al engaño el alto terremoto de las negras cabezas.
Belmonte, Lagartijo, José, Rafael el Gallo, Ignacio, Machaquito, Guerrita, el Espartero.
Apolos donde el trigo levantó sus espigas y alzó las amapolas de una sangre irredenta.
Linajes de centauros y anónimos infantes clavando a la embestida los rehiletes del miedo.
A esa gloria sin nombre donde toda aventura fenece en el olvido y en aplauso se aventa.
Tibios muslos punzados por el hambre y el arte mientras vida y tendidos os negaban trofeos.
Vosotros, padres míos, genitores extensos, artífices del cante, ventalle de cavernas.
Los que hicisteis la boca un odre inacabable y un dolor que tenía sabor a cementerio.
En tanto caballistas de brillantes zahones marcharon de la muerte con garrochas y espuelas.
Y una oscura corrida prolongaba mareas por las ocho provincias del gran coso sureño.
Mientras cruzan sin tregua desde el monte a los valles los trenos milenarios de amenaza y tristeza.
Y en la res andaluza el grito de la sangre hace arder inocente su paisaje de duelo.


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Ángel García López, Mester andalusí (1978), en Obra poética, Ed. de Felipe Benítez Reyes, Cádiz, Diputación Provincial, 2009, Vol. I, págs. 253-259.

                                     Julio González, La catedral del mar, 2007. Fotografía incluida en el calendario "Cádiz, tres mil años de historias" de CADIGRAFÍA