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domingo, 4 de noviembre de 2012

"El reino que estaba para mí". Un bello recorrido literario entre dos orillas

"El reino que estaba para mí"
Cádiz en la poesía hispánica del siglo XX (y XXI)



    La Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Letras y Artes de Cádiz abre el curso 2012-2013 recibiendo en su seno a nuestra querida profesora Dra. Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier que ocupará el sillón de José María Pemán. Su discurso, "El reino que estaba para mí. Cádiz en la poesía hispánica del siglo XX (y XXI)" es un delicioso recorrido literario por la historia de Cádiz y sus continuos lazos con la otra orilla, Hispanoamérica.

    
    Sucedo en el sillón 17 al Excmo. Sr. D. José María Pemán y Pemartín, que ingresó en esta casa en 1921 y la presidió de 1939 hasta su fallecimiento. [...]
Dedicó D. José María Pemán su discurso de ingreso en esta casa a glosar la poesía hispanoamericana, pues realmente él entró aquí, muy joven, como poeta. En su memoria , y en memoria del bicentenario que este año 2012 celebramos, he escogido el tema de este trabajo: Cádiz en la poesía hispánica del siglo XX. El título, "El reino que estaba para mí", es un verso de Rubén Darío que muchos años después retomó Álvaro Mutis para referirse a lo que esta ciudad significa para él: un legado, un sueño, acaso un imposible. Y, también, a través de siglos de sangre y lengua común, un viaje como el del cante: de ida y vuelta. [...]

    Para abordar nuestro tema es necesario partir del pasado: un Cádiz rico y comercial que ya en la antigüedad fue denominado "emporio" por Estrabón y Heródoto, y que fray Jerónimo de la Concepción, en 1690, denomina con orgullo "Emporio del Orbe, ilustre por su origen, insigne por su nobleza, gloriosa por sus blasones, generosa por su sitio, benigna por su clima". [...]

Centro de negocios burgués y cosmopolita, Cádiz interesó a los viajeros ilustrados y emocionó a los viajeros románticos (como documentó con amenidad D. José Pedro Pérez-Llorca en su discurso de ingreso en esta casa), y vino a protagonizar la historia de España cuando, en plena guerra de la Independencia contra el invasor francés, acogió las Cortes del reino y en ella se proclamó, en 1812, la primera Constitución española. La imagen de Emporio del Orbe queda entonces complementada con la de "cuna de la libertad", así cantada por Ángel Saavedra, futuro duque de Rivas, en su poema "El desterrado" (1824). Antes que él, Lord Byron se refiere a Cádiz como "First to be free and last to be subdued": "la primera en ser libre y la última en ser sometida" [...]

Finden's Illustrations of the Life and Works of Lord Byron


    Como resultado de las invasiones napoleónicas, el XIX es el siglo de los nacionalismos, de las identidades nacionales y, también, regionales y locales. Esa identidad, y esa imagen, tienen mucho que ver con el fenómeno romántico. [...] la nostalgia de un edén meridional y la necesidad de señas de identidad concretas, pasan del siglo XIX al siglo XX a través del Modernismo, [...]
    Como ciudad mercantil rica e industriosa, un prodigio urbanístico de modernidad y confort, Cádiz no le servía al Romanticismo nostálgico ni al Modernismo decadentista, porque justamente eso, lo burgués, material y realista, no era lo "poético". Pero la belleza natural de Cádiz sí que fue percibida con fuerza por lord Byron (en Don Juan), Richard Ford, Théophile Gautier y Edmundo d'Amicis. [...]
    El 98 supuso un auténtico desastre para España en general y para Cádiz en concreto.  Las respuestas a esa crisis pasaron, como resume José Luis Millán Chivite, por el regeneracionismo, el regionalismo y, también, un peculiar localismo, autodenominado "Gaditanismo" [...] La identidad local alcanzó un clímax cuando encontró su himno: era la marcha de la zarzuela Cádiz (1886), con música de Federico Chueca y Joaquín Valverde Durán y libreto de Javier de Burgos, que ofrecía una historia patriótica en torno a las Cortes de Cádiz, entre 1810 y 1812.[...]


    Perdidas las últimas colonias en 1898, quedaba sin embargo una gran esfera de relación: la cultural, y a ello se dedicaron activamente muchos intelectuales y literatos.[...]
    Desde la antigua metrópoli la voz de Darío tiene eco en un poeta como el malagueño Salvador Rueda (1857-1933) [...] Rueda dedica a "Las naciones de América" un poema que apela a la hermandad hispánica a través de la lengua y erige a Cádiz en puente iberoamericano:


Cádiz es una mano que el mar España tiende
desde remotos siglos de bien y de fortuna,
y el borde del Atlántico, con dedos firmes, prende,
para mecer su seno con son de inmensa cuna.
                               ...

    Para Cádiz reviste especial importancia la figura del gaditano Eduardo de Ory (1884-1939), diplomático cuyas actividades fueron encaminadas siempre a mantener y fortalecer los vínculos culturales con Hispanoamérica. [...] En este mismo proyecto de hermandad se inscribe la cofundación de la Real Academia Hispanoamericana de Cienicas, Artes y Letras de Cádiz, en 1909, primera institución creada con dos objetivos: el de preparar la conmemoración del centenario de las Cortes de Cádiz y el de mantener y reforzar los lazos entre España y los países de habla española al otro lado del Atlántico.

[...]
  
  Con el Estado de las Autonomías Cádiz sigue funcionando como puente con Hispanoamérica. Así se entiende una iniciativa como el Festival Iberoamericano de Teatro (FIT), que se viene celebrando desde 1986. O una publicación como la Revista Atlántica de poesía, fundada en 1991 por Jesús Fernández Palacios y José Ramón Ripoll y financiada por la Diputación Provincial de Cádiz. O el enfoque fundamentalmente americano que se ha querido dar a esta conmemoración del bicentenario de las Cortes de 1812.

    En estos tiempos los problemas económicos subsisten agravados, pero la relación con los países de habla hispana es fluida, y la ciudad y la ciudadanía tiene asumida su condición de "cuna de la libertad" y "puente con América". Una prueba evidente es que uno de los himnos extraoficiales de la ciudad son las "Habaneras de Cádiz", escritas al a limón por Antonio Burgos y Carlos Cano (Cuaderno de coplas, 1985).[...]



    Para terminar este recorrido vamos a traer a dos grandes poetas hispanoamericanos.

    Tiene el poeta chileno Gonzalo Rojas (1917-2011) un poema ubicado en Cádiz. No se trata ni de un elogio ni de un vituperio: es un poema erótico que en cierto modo sigue en la estela de las puellae gaditanae, pero ahora con otro referente histórico: el de la prostitución sagrada en los templos de Astarté, según la costumbre fenicia [...] El poema que traemos aquí se titula "Quedeshím Qedeshóth", palabras que en fenicio significan "cortesana del templo".

Mala suerte acostarse con fenicias, yo me acosté
con una en Cádiz bellísima
y no supe de mi horóscopo hasta
mucho después cuando el Mediterráneo me empezó a exigir
más y más oleaje; remando
hacia atrás llegué casi exhausto a la
duodécima centuria: todo era blanco, las aves,
el océano, el amanecer era blanco.
             …
    
En fechas no muy lejanas viene a Cádiz el escritor colombiano Álvaro Mutis (1923), y viene precisamente por ser descendiente del erudito sacerdote gaditano José Celestino Mutis (1732-1808). [...] Cuando efectivamente llegó, fue atendido por Paz Martín Ferrero y su marido, Manuel de la Torre González: de ahí que el poema les esté dedicado a ellos. Se publicó en Los emisarios (1984), y ha de entenderse dentro de una obra literaria presidida por el personaje de Maqroll el Gaviero, alter ego de Mutis y clara actualización del viejo aventurero Ulises. El poema es hermoso porque, escrito por un espíritu libre hispanoamericano, en él podemos encontrar la metáfora de Cádiz como herencia restituida, en cierto modo como Ítaca soñada. El último verso es una cita entrecomillada del verso de Rubén Darío que más arriba comentamos:


    Después de tanto tiempo, vastas edades,
siglos, migraciones allí sorprendidas
frente al vocerío de las aguas sin límite
y asentadas en la espera
hasta confundirse con el polvo calcáreo,
hasta no dejar otra huella que sus muertos
vestidos con abigarrados ornamentos
de origen incierto, escarabajos egipcios,
pomos con ungüentos fenicios,
armas de la Hélade, coronas etruscas,
después de todo eso y mucho más,
transfigurado en la sustancia misma
que el sol trabaja sin descanso,
después de tales cosas, la piedra
ha venido a ser una presencia
de albas porosidades, laberintos minúsculos,
ruinas de minuciosa pequeñez,
de brevedad sin término,
y así las paredes, los patios, las murallas,
los más secretos rincones, el aire mismo
en su librada transparencia también
horadado por el tiempo, la luz y sus criaturas.

    Y llego a este lugar y sé que desde siempre
ha sido el centro intocado del que manan
mis sueños, la absorta savia
de mis secretos territorios,
reinos que recorro, solitario destejedor
de sus misterios, señor de la luz que los devora,
herencia sobre la cual los hombres
no tienen ni la más leve noticia,
ni la menor parcela de dominio.

   [...]
   
    Yo nombro ahora este puerto que el sol
y la sal edificaron para ganarle al tiempo
una extensa porción de sus comarcas
y digo Cádiz para poner en regla mi vigilia,
para que nada ni nadie intente en vano
desheredarme una vez más de lo que ha sido
“el reino que estaba para mí”.




El discurso fue pronunciado por la autora el día 31 de octubre, en el acto de su ingreso en la Academia Hispanoamericana de Cádiz, donde ocupará el sillón de José María Pemán. Oír el discurso fue un auténtico disfrute para los asistentes. En pocas ocasiones se experimenta tan profusamente el rendimiento de la formación humanística: una oratoria viva. Una clave del éxito, como ha dicho el profesor Manuel Ramos, estuvo en trazar ese relato a través de poetas y poesías.
Eduardo del Pino González

lunes, 22 de octubre de 2012

El FIT en el año del Bicentenario





 El FIT por un gaditano 

       Entonces ya se vuelven pa su tierra. ¿Y d´adónde han venío? ¿De California? ¡Diooooó, eso está tela de lejo! Po habláis mu bien el españó. Ah, que sois de Chile y vivís allí, aaah, vale, vale, vale.... ¿Villegas os llamáis? Pero si ése el nombre de un compositó mu famoso d´aquí, el autor de Los Beatles... Si ome, Los Beatles de Cádiz, una agrupación de carnavá mu conocía, que yo no había nacío todavía y me sé alguna coplilla, como “ y el puente está listo y el puente estará, cuando yo me pele, yeah, yeah, yeah”, que es un tema latente, porque el de la Pepa no va está pal 2012, por mucho Bicentenario y mucho “Teatro en Libertad” —qué bonito, hijo, me se pone el vellito de punta— que vayan a echá aquí en esto der FIT... Fitetú que yo me creía que er Falla na má que funcionaba en febrero, pal concurso de carnavá, que yo he trabajao ahí de segurata, y luego mis compis san enrollao y man colao por to la cara. Po yo nunca había ido ar teatro, ar de verdá quiero decí, y ma gustao y tó, y ha estao un montó de guai esto de hasé de chófe par festival, que me dijo el primo del cuñao de mirmana, “Quillo tú ta acuerda del Charly” y digo yo “¿Quién carajo es er Charly?” Y me dice “¿Tú tacuerda de dos que iban con nosotro a la Caleta a tirarse desde el Puente Canal, que uno se partió to la cara, porque no calculó bien y se la pegó contra la piedra ostionera, ¿tacuerdas? Po ese no, el otro. Que está buscando gente pa trabajá en el FIT. No es un sitio, es un evento curturá internacioná, que no te enterá de ná, quillo, con la caraja, lleva 23 año hasiéndose.” Diooooooó, mi edad, que yo estoy harto de escuchá a mi abuela desí, “tiene más edad que er Pópulo,” que eso e un barrio de Cadi mu antiguísimo, yo puedo desí ahora tiene más edá que er Moi, porque yo nasí en noviembre y el FIT es en octubre, je, je, je, fino humor gaditano. Lo de Moi es de Moisés, que en Cádiz, lo acortamo tó. 
[...]

Po sí ma gustao a mí el FIT, y hasta me hecho colega de un sevillano, que ha trabajao de lo mismo que yo, quillo, cuando se lo cuente al Canijo, al Negro, al Gordo, o al Cabeza o a cualquiera de mi pandilla van a flipá... Bueno mejó no digo ná, que me van a da un cosqui por juntarme con uno de Sevilla. El colega, sabe tela de esto del teatro, que me dijo que había sido productor. Y yo le dije, “Quillo, po tu habrá tenío un montó de parné, te la gastao tó, ¿no?” Pero en eso en teatro, quiere desí, que es el que busca el dinero y las actuaciones, que está la cosa fatá, que la gente no va al teatro. Y no me extraña, porque cómo va a ir, que yo he visto cada mamarracho, que yo no tengo ni idea, eh, pero más de una cabezaíta he echao. Y había cosa que yo no las entendía, menos mal que el sevillano, me presentó a una muchacha d´aquí, lo que son las cosas, que se la montao estupendamente, porque entraba de gratis en cima le pagaban por escribir poniendo verde a tor mundo. Yo le iba preguntando, y así, me iba aclarando, pero algunas veces me daba la razón a mí y tó, eh, que hasta ma confesao que algunas cosas que yo ha dicho las ha puesto en la crítica, que ar final via a tené que cobrá derecho de atutó... Lo que pasa que ella decía que eso era “una recreación y reelaboración del lenguaje coloquial de cara a aportar frescura al árido lenguaje crítico.” Después de eso, quién va a reclamar ná, por loh cohone. Pero bueno, que me quiten lo bailao, que la verdad que ha esta o mu bien, que hasta se me ha hecho corto, que estos días parecía que Cádiz no es esta ciudad hecha polvo, llena de derrotistas y de obras que son el cuento de nunca acabar, sino el centro del mundo mundial. Que así sería el Cádiz del XVIII, que por lo visto fue el momento de esplendor, que me lo dijo un “librero” del FIT, que no es que tenga una librería, sino uno de los que van tor día con el único libro que han escrito debajo del sobaco, pero guena gente, eh. Que la verdad que me encanta cómo se expresan los que vienen de to estos sitios que hablan lo mismo que nosotros, que es como si tú cogieras la misma canción y ahora la cantaras estilo carnaval, ahora ópera, ahora flamenca... 

[...]
Que va, que va, que parece que Cádiz es la ONU del mundo Iberoamericano, que hasta uno es capá de entenderse con portugueses y brasileños. Que al final resulta que el camino más corto entre dos puntos en Iberoamérica, no es la línea recta, sino Cádiz, que traducido resulta, aquí hay que mamá... teatro. Que he alucinao con una cubana que se huyó en una balsa y ha triunfao en Yankilandia, sudando la gota gorda, y que viene todos los años. Que me contó que el primer año, se perdió por Cádiz-Cádiz —ella estaba alojá en Puertatierra, lo que está más allá del torreón y la murallas— pero que encontró el camino estupenda-mente, porque era como andá por La Habana, que es verdad lo que dice la canción, que es lo mismo con más salero... 
Así que el año que viene me apunto otra vez y convenzo a mis amigos pa que vayan al teatro, y al que me diga que las entradas están mu caras le voy a recordar la humedá que cogió la noche que pasó sentao en una silla de playa haciendo cola para pillá una entrada pa ese cutrerío de cabalgata que tenemos, o la bronca con un reventa pa unas entradas chungas de paraíso en semifinales del carnaval o el dineral que costó la tribuna del Carranza pa una mierda de partido. Curtura, oé, curtura, eso eh ajín.
 Désirée Ortega Cerpa 
Crítica de artes escénicas 
Diario de Cadiz 








El FIT y el Museo Iberoamericano del Títere de Cádiz


La apertura en Cádiz de tres muestras relacionadas con las artes escénicas sirve de preámbulo al estreno del FIT del Doce



El martes día 16 por la noche levantó el telón la XXVII edición del Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz, que se prolongará hasta el 27 de octubre ofreciendo 47 representaciones de 32 espectáculos de aquí y sobre todo del otro lado del Atlántico. El espectáculo ‘Metáfora’ del Ballet de Flamenco de Andalucía abrió este tradicional evento en el Gran Teatro Falla.



Pero como preámbulo del FIT, se inauguraron –como parte de las actividades paralelas del festival- tres exposiciones en el nuevo Museo Iberoamericano del Títere, en las bóvedas de Santa Elena.




La 'Metáfora' flamenca de Rubén Olmo abre el FIT más festivo

El Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, FIT, propone un compromiso con la ética y la reflexión a través de las artes escénicas que en este caso, por eso de estar en el año del Bicentenario y la Capitalidad Iberoamericana de la Cultura, tratará de trascender a un nivel más lúdico y alegre. En este sentido, los programadores del FIT entendieron que no había alternativa más festiva, más arraigada en esta tierra, con más sabor andaluz, que el flamenco. Así, el espectáculo inaugural del FIT lo firma, en el Gran Teatro Falla, el elenco que pone en pie 'Metáfora', el espectáculo dirigido y coreografiado por Rubén Olmo que fue elegido hace poco más de un año como el montaje de la temporada del renovado Ballet Flamenco de Andalucía. Olmo (Sevilla, 1980) regresa al Falla después de que hace unos meses paseara por Cádiz su 'Tranquilo alboroto', el montaje que le valió el Giraldillo de oro de la Bienal de Sevilla de 2010.



El FIT, una identidad en la Cultura


"Una identidad en la Cultura. El Festival de Cádiz explica muy bien lo que somos: un acervo común, pero sobre todo un presente y un futuro compartidos. El FIT sirve para eso, para poder asomarnos unos a otros, para mirarnos. Para saber quiénes somos. Somos, en presente. 
La Cultura, que nos une, encuentra a veces la dificultad de la distancia. El FIT consigue estirar desde Cádiz la piel de España para tocar el otro continente, para acercarnos a lo que está pasando: para mostrar ese panorama lleno de vida que es, pese a todas las dificultades económicas, el teatro de América. Para que la distancia se convierta en plaza pública.
Ángeles González Sinde - ex ministra de Cultura



La Pepa - Vive la Cultura: No nos separa un océano, nos une


En esta edición el FIT contará con estrenos absolutos como: Atentamente, para Doña Josefa, espectáculo homenaje a la celebración del bicentenario de la promulgación de la Constitución de 1812, de la mano de la mano de Leonor Benedetto, de Argentina.


domingo, 14 de octubre de 2012

Octubre: otoño, nuevo curso académico, Bicentenario, crisis, profesores, meteorología...

Octubre



Otoño en Cádiz, vuelven las lluvias

El otoño ha llegado con las primeras lluvias
http://www.lavozdigital.es



Y nosotros regresamos a nuestros profesores y sus mágicas palabras en estos tiempos de total incertidumbre

OSCURECE DESPACIO


Oscurece despacio en este otoño
y el murmullo que trae suena a frío,
o a promesa de frío deseado.
De pronto ser de noche sabe a naúfrago,
y de nuevo la niña
que reclama la luz desde su noche
se asoma a este presente
aterida, indefensa,
igual que un pájaro caído
antes del vuelo. Aún se asombra
porque no entiende nada
y el mundo bulle lleno y ella siente
que es una extraña en él. Se ha acurrucado
igual que entonces en la cama;
la espalda a la pared,
sin atreverse a dar la vuelta
-tal vez así la vida no le embista-.
Hoy pediría como entonces
la voz del padre protectora
como escudo que llega de otro cuarto
y le pide que duerma.
“Duérmete” y suena a firme
sortilegio que espanta las tinieblas
y allana precipicios;
“duérmete” y es la manta
que le cubre los hombros y la acolcha.

De una manera extraña
esa palabra dice todavía
que voy a ser feliz
y yo le creo.


Inmaculada Moreno H.
(De Igual que lava oscura, ed. Renacimiento,2008, págs. 30-31)






Estado del bienestar


Ahora que tenía tanto tiempo, el hombre empezó a mirar las cosas de otro modo. Por fuera mantenía una vida normal en el nuevo orden, se afeitaba, respetaba las horas de comida, antes de acostarse dejaba preparado el café para el desayuno, madrugaba junto a su mujer. Había aprendido a asumir las nuevas tareas con aparente naturalidad. Le habían aconsejado que dejara de escuchar los informativos, pero estaba acostumbrado a despertarse con las noticias de la radio, y en vista de su buena aceptación de los hechos, ella había terminado cediendo, seguían despertándose con los noticiarios.
Son las siete, las seis en Canarias. Continúa la tragedia. Otra etapa en la crisis. Recapitalización. El director de una sucursal intenta atracar su propio banco. La investigación ha dado un giro, dirigiéndose ahora al círculo familiar más cercano.
En su interior, en cambio, se revolvía el desorden. Cuando oía el golpe de la puerta y se sabía solo, sentía que el día iba a tragárselo. En la apenas rota oscuridad del amanecer, el hombre empezaba a correr por el largo pasillo hasta que lograba alcanzar el dormitorio y la cama, y se metía en ella como feto encogido, tapándose por completo, aunque hiciera calor; noche eterna, uterina, las gotas de sudor naciéndole en la frente y en el interior de las manos cerradas protegiendo el pulgar. Desde lejos se oía el murmullo de voces apagadas, la alarma de la radio, que volvía a saltar si nadie hacía nada por evitarlo. Y él no hacía nada.
Para impedir la renegociación de la deuda. Los bancos que no puedan encontrar el dinero en el mercado acudirán a los fondos públicos. La canciller. Se cumplen cuatro días de la desaparición de los niños. La NBA retrasa por dos meses el inicio de la liga.
Hasta que no podía respirar. Lentamente entonces iba naciendo de las sábanas, de la colcha, abriéndose a la ya más clara mañana, que amenazaba por las rendijas de la persiana. Poco a poco, aún sin levantarse, gestionaba los plazos, cuánto podía apurar para que diera tiempo a hacer la pequeña compra, a ventilar el cuarto, a preparar la comida antes de que ella volviera y registrara en su cara algún signo de alarma. Su mujer se había empeñado unos meses atrás en que acudiera a un taller de escritura, recordándole sus viejos deseos de ser escritor. Un día la profesora le sugirió un ejercicio, que se tumbara en el suelo o se agachara para ver las cosas de forma diferente. En la casa vacía, el hombre se tendió de lado. Vio el zócalo, la borra inesperada debajo de la silla, la imperfecta geometría de las losas, vio hormigas. No regresó al taller, no escribió ni una línea, pero se acostumbró a pasar muchas horas en el suelo, de lado, tal vez hoy también. Más tarde. Aún era temprano, el hombre se revolvió en la cama  buscando otro acomodo. Le molestaba la ropa, así que fue desnudándose debajo de la colcha, el pantalón, la camiseta, el slip; empujó los bultos con los pies hacia el fondo de la cama. Rozar esos despojos, sentirlos allá abajo como muda de serpiente, era agradable. El hombre percibió su desnudez sudorosa, caduca, la tibieza del sexo inservible. Volvió a cubrirse la cabeza. Volvió a faltarle el aire al rato. El hombre se destapó y de un salto abandonó la noche y sus detritos.
Son las siete, las seis en Canarias. Recapitalizar la zona euro. Cinco días sin saber nada de los niños, la policía ha dejado de rastrear el río. 
Oyó el golpe de la puerta, pero esta vez no volvió a acostarse. La mujer le había hecho un extraño encargo la tarde anterior y él iba a cumplirlo. Había visto el mueble por Internet, una cómoda roja que le resultaba imprescindible, le había pedido que fuera a comprarla y él había aceptado con normalidad, porque él era un hombre completamente normal. Así que esa mañana, nacida con un fin preciso,  sin el horizonte del no hacer, ni siquiera pensó en acostarse o en ponerse de lado, como todos los días. Decidió esperar un poco para que no le cogiera la hora punta, la tienda no abría antes de las diez y por la autovía no iba a tardar mucho más de media hora en llegar, si evitaba el tráfico. Empezó a afeitarse. El espejo le devolvió el enjuto engaño de su rostro. Allí dentro estaba el hombre que solía ser. Cedió a la tentación de encender la radio que reposaba en la encimera del lavabo. Otra vez la voz,millones de niños en el umbral de la pobreza. Giró el dial hacia un oboe solitario.[...]

Ya no recordaba aquel trecho de niebla, la bruma que solía formarse en esa carretera algunas mañanas. Encendió las luces pensando en la oportunidad ambiental -el nombre de la avenida de su destino era Escandinavia-, e imaginó un páramo de nieve muy blanca al final de la niebla, un paisaje fríamente consolador. Las luces rebotaron contra algo reflectante que se movía en el arcén de la derecha. El hombre aminoró la velocidad. Alguien caminaba por la autovía con el  brazo izquierdo levantado, haciendo autostop. Vestía pantalones pirata, una sudadera gris con la capucha levantada y, encima, un chaleco de cuero y dos bufandas. La mochila al hombro. Contra toda prudencia el hombre paró el coche y lo dejó subir. Vio entonces el cinturón con colgajos insólitos -una bola, de acero quizás, un pequeño guante de boxeo, unos guantes de lana, una bolsita de cuero, un encendedor, conchas engarzadas-, los brazos llenos de pulseras de todo tipo, los dedos cubiertos de anillos y, al cuello, una gigantesca vieira. Al entrar, el autostopista le dio las gracias con acento extranjero y se acomodó en el asiento. ¿A dónde iba? Adelante, respondió, siempre adelante. Le vio hurgar en un bolsillo del pantalón y sacar una especie de mapa. El Camino de Santiago lejos, le comentó el hombre al poco. No, no, Camino Santiago, no, Camino Shell, dijo el peregrino, y señaló con la uña mugrienta un lugar en el mapa, en aquel mapa con vieiras que marcaban las estaciones de servicio; la gasolinera señalada estaba en la misma Escandinavia. OK, dijo el hombre, riéndose de la coincidencia, OK, yo también. ¿Tú Shell? No, yo también Escandinavia. Bach dio paso a un estruendo orquestal y el hombre buscó otra emisora para llenar el posible silencio o para silenciar aquella extraña charla.
Los diecisiete países dan el visto bueno para el rescate de la zona euro. El plan tampoco convence a los mercados. El caso, por ejemplo, de Liechestein, paraíso fiscal. Ha finalizado el rodaje del anuncio de la Lotería de Navidad.
Al rato las señales le indicaron la salida. Grandes carteles anunciaban la tienda, se preguntó si la gasolinera estaría antes o después, y se preguntó qué haría el peregrino cuando llegara allí. Ahora comenzaba un serpenteo de carreteras hacia los locales comerciales. La estación de servicio apareció ante ellos, con su vieira sagrada. El peregrino la señaló con el índice de la mano derecha y el hombre se detuvo. Liechestein, no hay Liechestein, gritó a modo de despedida. Lo vio dirigirse hacia el lugar donde se erguía el emblema, dar cabezazos en el panel rojo que lo sostenía y  ponerse de rodillas en oración; después se dejó caer en el suelo con los ojos cerrados. El hombre arrancó el coche.
Le sorprendió la pulcra inmensidad de la entrada. A su disposición habían dejado revistas, lápices y papeles, como quinielas o papeletas para una urna futura, regalos de bienvenida, ahora que ya no se regalaba nada. Aunque sabía el código del producto, y según su mujer lo único que tenía que hacer era ir al almacén, el hombre se dejó guiar por unas flechas que marcaban perfectamente un camino, un futuro. Hacía allí iban también los demás, muchos, pensó, para la hora tan temprana, sin ser día festivo.[…] Era agradable. Siguió la flecha. Accedió a otra habitación, que en realidad era la misma con variantes, de colores, de estilo, de disposición, y luego a otra y a otra. Variaciones caserogolberg. En una de ellas tres señoras hablaban tranquilamente sentadas en el sofá, pensó si también formaban parte del mobiliario. 
[...]
 En una estantería  habían dejado un catálogo. Se sentó en un confortable sillón de cuero blanco con cojines negros y lo empezó a hojear. Allí estaba todo en miniatura. Fue pasando las páginas y llegó al dormitorio de estilo japonés en que se encontraba. En la revista, un hombre de su edad, no más de cincuenta, leía tranquilamente sentado en la cama que quedaba justo enfrente de él. Tenía el pelo corto, canoso, un jersey negro que dejaba asomar una camiseta blanca en el breve escote, pantalones marrones, zapatos negros de punta sobre la misma alfombra mullida de un blanco roto que rozaban sus pies. Quizá lo que leía era el mismo catálogo. Las cosas parecían en paz allí dentro, con un sentido, con un orden, con luz natural. El hombre se levantó del sillón y se colocó encima de la cama, justo en la posición de la revista, sobre el edredón de color crema. Volvió a abrir el catálogo. Usted tiene derecho a dormir bien, decía aquella página. Usted tiene derecho a dormir bien. No debía haberlo hecho, pero miró hacia arriba, por encima del horizonte del catálogo, hacia el lejano rumor que sentía crecer desde los cuartos de baño. Dos vigilantes de seguridad, seguidos de una pequeña comitiva, iban acercándose. Tiene derecho a dormir bien. El hombre se levantó despacio y destapó la cama con esmero, despejando primero los cojines, luego la colcha encimera a rayas. Antes de cubrirse la cabeza pudo ver que en la mesilla no había ninguna radio. En la noche sudorosa el hombre cerró los ojos y se empezó lentamente a desnudar.


Nieves Vázquez Recio
http://www.grundmagazine.org/2012/nievesvazquez-estadodelbienestar/






FRAGUA DE VULCANO (Y BRINDIS) 

A Bertrand Tavernier (Hoy empieza todo), en la Escuela de Frankfurt 
Poi s´ascose nel foco che l´affina 
A mis alumnos sólo pediría 
que al menos consideren 
lo que vale el trabajo. 
Día a día, Vulcano, deforme y sudoroso, 
ha herrado sus cabezas para 
hacer su pensamiento al paso del saber, 
que es noble y libre, sí, pero costoso, 
y, casi siempre, 
los potros se escabullen, 
se duelen y dan coces. 
Se hace lo que se puede. Luego, 
no depende de mí el trote de la ambición 
o el galope celeste. Mi oficio se ejecuta 
sin excepción: aunque yo los distinga 
(el ojo no es infalible, pero va sabiendo), 
briego lo que me toca: 
rocines o pegasos, al fin, caballos son. 
El hierro es duro. Su sabor es dulce. 
A nada se parece tanto como a la sangre. 
La fragua lleva tiempo. El mineral existe, 
existen los metales, sin duda existe el fuego. 
Pero nadie regala martillos, herraduras, 
cedazos, fuelles, músculos, 
golpes, clavos, paciencia. 
Mis brazos acumulan 
cansancio, mis oídos fragor y mis noches 
vigilias. A veces juraría 
que van a estallar mis sienes. Yo también 
me equivoco. Más que nadie 
me aburro. Acaso 
no era mi sitio el yunque. Quizá también por eso, 
al cabo de los años el herrero agradece 
(Se canta lo que se pierde: lorito, 
lorito verde, buenos días) 
el belfo cariñoso que libremente acerca 
algún que otro caballo. (No hay horno que no acuse 
las horas descompuestas, la tórrida ternura 
de los relojes blandos). 
No sólo lleva tiempo: la fragua es el tiempo 
que va aprendiendo a arder. 
Pero no esperéis dádivas 
del cielo: hay rayos que se caen, 
también hay Prometeos, pero el fuego 
no prende, no se queda en la blandura 
de los húmedos sesos de las algas. 
Palabra de Vulcano, oh, alumnos. 
(¡Eh, tú, el forjador de alegorías! 
Ve apagando el volcán, que pintan copas. 
Ya están aquí los idus de septiembre. 
Ya volvieron. 
Llueve su desaliento sobre mi corazón. 
¿O era al revés ? Mi desaliento llueve... 
Lluevo... Llueve... 
Da igual: ponle otro vino a este maestro. 
Y otro. Y otro más. ¡A tu salud!).
Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, Mercuriales




También nos reencontramos con los libros y el Bicentenario

 Las 'personaslibro' llenarán este domingo el Oratorio de San Felipe Neri de ‘Palabras para la libertad’


El Oratorio San Felipe Neri acogió un encuentro de las asociaciones de personaslibro y personas lectoras de Andalucía que, bajo el nombre de ‘Palabras para la libertad’, ofreció lecturas y narraciones de textos diversos que comparten el mismo espíritu que la Constitución de 1812: la reivindicación de derechos civiles y libertades.
 
El escenario donde se fraguó la Carta Magna gaditana servió en esta ocasión para escuchar más de treinta textos breves de autores tan diferentes como Eduardo Galeano, Pío Baroja, Cervantes o Luis Cernuda, elegidos por este grupo de asociaciones que se dedican a realizar narraciones o lecturas de libros a través de la palabra vinculada.








martes, 11 de septiembre de 2012

Septiembre, la Pepa más actual que nunca





Regresamos en este mes de septiembre a nuestra turbulenta realidad con 
Melchor Pratz y su viñeta para el 12x2 con una "Pepa" muy actual.




Melchor Prats (Cádiz, 1974), “Mel” para los amigos, se ha convertido, en pocos años, en uno de los nombres más populares del humor gráfico español. 

Empezó a dar que hablar en los años 90 gracias a sus colaboraciones en el “Diario de Cádiz”, como parte del tándem “Mel & Manu”. En el mismo periódico publica, ya en solitario, las tiras de “John Guiri”. El éxito de este trabajo le abre las puertas para una colaboración diaria como humorista de actualidad, con la que continúa actualmente.

En 2004 crea para la revista “Mister K” la serie “¡Tu padre!”, que le abre las puertas para dar el salto, dos años más tarde, a las páginas de “El Jueves”, con “Genaro... la brasa en casa”, que viene a ser una continuación de la anterior. Ha colaborado en muchas otras publicaciones, como “Retranca”, “Amaníaco” o la francesa “Spirou”, y ha publicado varios álbumes recopilatorios de “Genaro...”. Desde 2009 participa en la colección “12 del Doce”, que edita la Diputación de Cádiz, donde aborda la historia del Cádiz constitucional en clave de humor. 

En 2009 recibe el galardón al mejor guión de historieta de humor, otorgado por el tinerfeño “Diario de Avisos” 




Algunos fragmentos de Cádiz de Javier de Burgos que nos recuerdan el "modo gaditano" de enfrentarse al día-a-día.

Mutación

CUADRO SEXTO

¡Viva la Constitución!

Plaza de San Antonio en Cádiz, a todo foro. A la derecha en segundo término la fachada principal de la iglesia de aquel nombre. Al fondo, en medio de la escena, el tablado desde donde ha de publicarse la Constitución, con ancha escalinata delante para subir a él. Sobre el tablado, dosel regio y mesa con tapete y sillón. Todos los balcones y miradores de la plaza llenos de gente y adornados con lujosas colgaduras.



ESCENA IX

Al aparecer el cuadro mucha alegría y animación en la plaza, donde pasea, llenándola, una gran multitud de personas pertenecientes a todas las clases de la sociedad. Señoras, caballeros, voluntarios, majos, etc., etc., chicos, vendedores de periódicos. Después DON COSME y DON BASILIO, viejos. Después los VOLUNTARIOS 1º y 2º; el primero con uniforme de cazadores cancaneos, llamados así por usar canana, y el segundo con el guacamayo, por ser rojo el uniforme, con vueltas de terciopelo verde. UN NEGRO y UNA MULATA, que salen por la izquierda, dirigiéndose a los que pasean. Durante todo el cuadro la plaza muy concurrida por la gente que pasea, sin interrumpir el diálogo y tomando parte en el cuando se marque.

Música



CORO.
A reír y a cantar, gaditanos,
hoy es día de grata emoción,
hoy en Cádiz con gran entusiasmo
se proclama la Constitución.
Hoy se va a proclamar
nuestra Constitución.

[…]

Hablado
(Pasan los chicos en distintas direcciones, voceando los periódicos, que serán de poco tamaño.)
CHICO 1º.
El amigo de las Leyes.
CHICO 2º.
El Robespierre Español.
CHICO 3º.
El Conciso.
CHICO 4º.
(Más pequeño que los otros.) El Concisín.
(Salen por la derecha don Cosme y don Basilio.
DON COSME.
Ay, amigo don Basilio,
¿en qué vendrá a parar esto?
DON BASILIO.
En que se lleva la trampa
a nuestra nación. Al tiempo.
Pensar en filosofías,
en leyes y en embelecos,
y halagar al pueblo bajo
con doctrinas y consejos
peligrosos, es seguir,
don Cosme, el rumbo funesto
de Francia. ya usted verá
cómo aquí también tenemos
guillotina.
DON COSME.
Calle usted,
que se me eriza el cabello.
DON BASILIO.
¡Maldita Constitución!...
¡Confunda Dios a esos perros liberales!...
DON COSME.
(Temeroso de que le oigan.)
Don Basilio,
por Cristo, hable usted más quedo.
(Siguen hablando a la derecha.)
[…]
DON COSME.
¡Están ciegos!
(Escandalizado.)
¡Discutir de religión!
DON BASILIO.
(Más indignado.)
¡Coartar del rey los derechos!
DON COSME.
¡Consentir la libertad
de imprenta!
DON BASILIO.
¡Qué fariseos!


Javier de Burgos



La aventura del saber. La Constitución de Cádiz. RTVE - Canal 2



Después de ver el vídeo "La aventura del saber. La Constitución de Cádiz" juega con el diario ABC y descubre cuánto sabes de la Pepa: