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miércoles, 17 de julio de 2013

Pilar Paz Pasamar - poemas, cuentos, artículos ...





Ave de mí, palabra fugitiva

LA SENCILLEZ


Ahora tú, sencillez, préstame labios
para nombrar las cosas. Tú, la última
en ser considerada, y entre todas
la de olor más antiguo y el más dulce.
La adolescencia olvida tu hermosura,
la muerte y el olvido te discuten,
los hombres vuelven locos tus esquinas.
Como en un árbol viejo, se suspenden
entre tus ramas verdes los alados.
Todo aquel que a ti llega va de vuelta,
todo aquel que te busca va a su encuentro.
Restauras el olor envejecido
de la palabra, llegas al asombro;
das la mano a quien quiere desnudarse
frente a la luz más pura, desenvuelves
la pesada armadura de las voces,
le das al hombre paz, tiñes su sombra
con el color invulnerable y fijo.
Quien te sabe tomar sabe que llega
a ser, al fin, quien quiso ser. Tú sola,
como una madre vieja y poderosa,
enseñas que los nombres y las cosas
han nacido de ti, y a ti regresan,
cansados y sumisos, al regazo
de la primera, hermosa sencillez.

Del abreviado mar (1957)

                             Mª José Gómez Villar (Ajito)



Marinera en tierra adentro



HISTORIAS DEL MAR DE CÁDIZ

"El mar que estuvo enfrente"

LO QUE NO TIENE EXPLICACIÓN NINGUNA, NINGUNA
–repitió la posible arrendadora– es el modo en que quedaron las cosas. Mire –señaló el rodapié del pasillo– arena y salitre, manchas de humedad por todas partes, el papel de la pared, ya lo ve, roto en pedazos...
–Huele a humedad –comentó el hombre–.
–Huele a podrido.
La dueña del inmueble intentó abrir los postigos de la ventana. Sus manos forcejearon unos minutos sin éxito.
–La madera está hinchada –desistió con un suspiro–. No hay forma.
[...]
–¡Oh, Dios mío Dios mío! ¡Es increíble! –la mujer tocaba aquí y allá, intentando reconocer los objetos–.
–Parece que hubiese pasado por encima una ola –dijo el hombre pensativo–. Y se rascó la coronilla.
Pero no había mar, ni enfrente ni en los alrededores. Por el contrario, la campiña se extendía exultante desde el altozano donde había sido construida la casa. El campo se abría, colocado como una manta a cuadros sobre los lomos del declive y los sembrados de pastos relucían al sol. Al fondo, como la giba de un animal adormecido, se alzaba una parda colina de tierra de secano, sin plantío, donde enraizaban arbustos y matojos. Allá a lo lejos, una hilera de álamos y eucaliptos pespunteaban el curso del riachuelo y en el pedregal donde se iniciaba la subida a la colina brotaban acebuches, muy separados unos de otros.
El Hombre pasó el dedo por el alféizar y lo exhibió a contraluz teñido de un polvillo blanco.
–Salitre. Esto es sal marina.
–Pero no es posible, no es posible –repetía la dueña –aquí nunca hubo mar ...
[...] 






El verano nos hace recordar este fragmento de "La hache intercalada", columna de opinión de la autora en el Diario de Cádiz

Distracciones playeras

Pilar Paz / Pasamar 
UNA vez mas, al hundir los palos de la sombrilla playera- los de la hache intercalada e imaginaria también- caigo en la cuenta que lo hago sobre la arena impecable y aurea, en zona beduína de una de las playas mas hermosas del litoral europeo, la de la Victoria [...]

“La hache intercalada en la alhacena, con el olor resabiado por un cultivo de siglos, de menta y orégano, o la no menos perfumada alhucema, o de almohada. Porque la hache intercalada tiene estructura de muelle y materna con su apariencia gráfica e poltrona o mecedora, asiento de Penélope ante el telar donde por la noche se desbarataba el dibujo de la urdimbre en espera de Ulises, tal hace el mar con las mareas en la playa, o el tiempo, que todo lo borra y vuelve a inaugurar en su devenir, o la prensa con los sucesos de la actualidad. [...] La hache es femenina, de hembra, de hombro y de hombre, está en lo humano. También la mujer ha conseguido intercalarse, como la hache, en la tarea colectiva, en cada sitio que antes se le presentaba inaccesible”






Ave de mí, palabra fugitiva

SONIDOS


Una música
ha de ser de esta manera:
compendio de ruidos
menuditos y roces.
Quiero oír esa música
donde no se halle ausente
el chocar de los élitros,
la risa goteada,
el roce de una pluma,
el masticar del perro.
Los ruidos, los pequeños
sonidos digitales,
la carcoma,
el minutero,
el caer de las hojas,
el choque de la luz
contra el cristal.
Un golpe, o los que sean,
de huesos. La caída
de una moneda triste,
el crujir de las nubes
cuando se rompen solas.
Una música debe
compendiar todo esto.
Será pequeña música,
¡pero tan verdadera…!
Poned vuestros oídos
tensos.
La nueva sinfonía
hará danzar al tiempo.

Del abreviado mar (1957)





martes, 18 de junio de 2013

Ave de mí, palabra fugitiva - Pilar Paz Pasamar


PEQUEÑA ANTOLOGÍA DE PILAR PAZ PASAMAR

·      De Mara (1951)

LOS NIÑOS Y EL MAR

Todos iban corriendo. Tamboriles
ligeros, cada pie, sobre la arena.

Aire, espuma, azahar, sobre las sienes,
caricias de la mar, carnes morenas.

Todos iban corriendo menos uno
que quería abrazarse a la marea.
Todos iban corriendo por el aire
casi, de tanto contemplar las velas
y las altas gaviotas –blanquecinos
presagios de la playa−.
      El mar se queja
en su ruidoso abandonarse tanto,
en su ansiedad de renovar sin treguas.

Todos iban corriendo, menos uno…

La tarde ya ha soltado su melena
de sales y de vientos débilmente,
con el último sol, pálida y ciega.

Yo lo vi con los brazos extendidos,
pretendiendo abrazarse a la marea
en un juego infantil y desbordante…

Locos y palpitantes,
los otros van corriendo por la arena.

                             Mara (1951)
Sorolla


INSTINTO

Llega el mundo a mi pecho tan lentamente que
ni siquiera lo siento. Mi boca una mordaza
de vientos aprisiona. Intensamente suben
las llamas a mi pecho, de una viva fogata.

Todo entra por los ojos: otros ojos, las manos
de otros. Se me enciende mi mirar con miradas
de otros ojos iguales, que desean lo mismo,
de otros cuerpos idénticos, de iguales esperanzas.

Pieza soy de esta obra incompleta. Mi cuerpo
ya no sabe situarse, y ni sobra ni encaja
sobre las otras piezas que componen el mundo.

Un resquemor amargo me muerde el pecho. Nada
más triste que este celo al igual que otros celos.
¡Oh, el blanco almendro! ¡Ay, la tierra mojada!

Me estoy sintiendo carne, más carne que agonía…
y sobre el árbol joven los pájaros se aman.

                                      Mara (1951)

Galería Central
www.galeriacentral.com

LOS CUBIERTOS

Con el metal frío y dormido
llegáis a mí todos los días
entre sueño de peces heridos
y chocar de piedras marinas.
Húmeda y mínima presencia
de algas pequeñas, en la orilla
del mantel, donde se renueva
con el dolor de cosas útiles
y vuelo de sombra precisa.

Entre asperezas de pan y vino
vuestro lomo de plata gira
y entre las aguas cotidianas
dejáis la luna derretida.

diariamente, entre la risa
y la palabra familiar

Porque os trato y os acaricio
como pequeñas cosas sumisas,
porque sabéis de la acidez
y la ternura de sus rodillas.
Porque sabéis cómo se nombra
y de la lágrima en la boca,
yo os reconozco entre mis cosas:

                                
                                    Los buenos días (1954)



ANTOLOGÍA PILAR PAZ PASAMAR ONDALUZ CÁDIZ



EL REBELDE


¡A mí la nieve me quema
siendo la nieve tan fría!

¿Que dentro? –Salgo a la calle.
¿Que fuera? –No. ¿Que de día?
−Yo salgo de noche. ¿Que
de noche? Y mi alma se empina
para darse contra el sol
rotundo del mediodía.

No, si me tienden las manos
las quitaré de las mías.
Si ponen entre barandas
mi regresada alegría
romperé los barandales
y los lazos en seguida.

Ni tú ni el otro. Ni tuya
ni de nosotros. Mi vida
un no contra todo y siempre
no, así no, como una fría
espada de pesadumbre
contra márgenes y guías.

¿Que los demás?
                            Los demás
podrán, pero yo no. Mira:
es preferible quedarse
seco como la ceniza.
No, a mí no. Descalzo y limpio
mi corazón no se agría,
pájaro neutral de marzo
vivo como el todavía.

Mi pie, mi mano. La mía…
¡A mí la nieve me quema
siendo la nieve tan fría!

                        Los buenos días (1954)

Tell Magazine - El rebelde Basquiat
CAPRICHO

Quisiera ver por dentro de la vida.
Volverla del revés y ver lo que contiene,
sacudirla en la orilla de un mar desconocido
para ver lo que suelta.

¡Qué de seres secretos, cosas desperdigadas,
algas, lágrimas, todo lo que se rompe y pierde!
Y, acaso, aquella última esperanza que vino
y luego me olvidé de su sitio y su nombre.

La vida del revés, por dentro, quizá sea
mucho mejor con sus entrañas descuidadas,
con sus sombras espesas y sus huecos enormes
y las verdes raíces del eco y de los árboles.

Como un tapiz, veremos sus puntadas inversas,
las huellas que dejaron los vivos y los muertos;
los poemas perdidos, los versos murmurados,
lo que apenas dijimos.

Acaso un beso visto del revés sea una lágrima
y una mano extendida derramase un deseo.
(Los amantes podrán reconocer sus sueños
porque el amor se viste de blanco al extinguirse.)

Quisiera ver por dentro de la vida, irme sola
removiendo su arena con mis pies espantados,
con mi presencia odiosa
para una vida echada de bruces en la nada.
Hasta que consiguiera palpar con estas manos
mi corazón abierto, del revés, como el mundo.

                        Los buenos días (1954)




lunes, 4 de marzo de 2013

Cádiz a través de la creatividad, palabra y música de Fernando Lobo


Cádiz y la creatividad gadita 
por 
Fernando Lobo



Fernando Lobo - Torre Tavira
Calle Sonora


La Torre Tavira
Foto de 

Historia de la Torre Tavira
Cádiz es mundialmente famosa por sus torres miradores, testigos del comercio y prosperidad de que disfrutó la ciudad en el s. XVIII. En concreto, la Torre Tavira fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz, por ser la cota más alta de la ciudad, ya que está a 45 metros sobre el nivel del mar y en el centro del casco antiguo.
D. Antonio Tavira era el vigía de la torre y será a través de su catalejo como imaginaremos la historia de la ciudad, esperando a los barcos provenientes de América cargados de mercancías; y a través de la cámara oscura como observaremos Cádiz y su urbanismo en el siglo XXI.




















Las cuatro torres (sillón-garita)-plaza Argüelles

Las cinco torres (garita)-plaza de España




















Torre mirador-calle Ancha






Fernando Lobo 

    Cantautor de Cádiz, de voz personal y cálida,FERNANDO LOBO fusiona en su obra influencias poéticas y musicales que abarcan desde la canción de autor más tradicional a reminiscencias de rock acústico y músicas del mundo; sus letras reflejan un estilo literario propio. Sus conciertos tienen un clima de muy variado registro que va de la ternura al compromiso sin dejar de lado el sentido del humor y la espontaneidad que le caracterizan. 


    También pone música a versos de Federico García Lorca, Carlos Edmundo de Ory y poetas inéditos gaditanos. 


Fernando Polavieja y Fernando Lobo- "Totum Revolutum"


El pasado 26 de febrero, en el homenaje a la poetiza gaditana Pilar Paz Pasamar con motivo de su 80 cumpleaños, junto a grandes nombres de las letras y de la cultura como José Téllez, que condujo el acto, Ana Sofía Pérez-Bustamante, quien hizo un recorrido crítico por la obra de Pilar, Jesús Fernández Palacios y Mercedes Escolano,  entre otros, que dieron lectura a varios poemas de la homenajeada, la actriz Montse Torrent, que ha dramatizado uno de los poemas de Pilar, como cierre, Fernando Lobo ha interpretado una canción suya sobre uno de los poemas de la autora gaditana.

Ablativo amor 


De tierra adentro a mar, de trecho a trecho,
desde el invierno hasta el feliz verano,
de la estepa encendida de la mano
a la región volcánica del pecho
va posándose amor, y va en acecho
amor de cima a sima, y sobre el llano,
y va implantando en todos, soberano,
su ley, su ejecución y su derecho.
Rey de la geografía del semblante,
encendedor de lumbres abisales
toda región desconsolada anima.
Cruza desde el poniente hasta el levante
implantando sus órdenes reales:
su agua, su luz, su voluntad, su clima…




    Ha tocado por los más diversos escenarios de las provincias de Cádiz, Sevilla, Jaén, Madrid…así como en Marruecos y Nicaragua. Ha compartido cartel con músicos como Javier Ruibal, Luis Pastor, Quique González...
Además es componente fundador del movimiento de canción de autor “ Nueva Canción Gaditana” junto a Ignacio Lobo, Sergio Carrillo, Jesús Gómez y Nacho Dueñas.

Fernando Lobo, además de cantautor, es escritor. Su primera novela, Nosequé Nosecuántico, escrita junto a Israel Alonso, es una obra singular, es la primera novela de ciencia ficción gadita, aprovechando la palabra que José Luis Vidal usa para describirla en su reseña al libro:

    "Sus puntos de localización principales son Cádiz, of course, y Suiza, más concretamente los laboratorios donde se construyó el Colisionador de Hadrones. Una casualidad hace que el botarate Wenceslao Treviño invente la tostadora perfecta, sin darse cuenta de que en realidad ha creado una réplica del ingenio que se pone en marcha en el país de los relojes de cuco. De pronto, una singularidad cuántica se origina y comienzan los Plofs, saltos que arrastran de un lugar a otro y en el tiempo a todo tipo de objetos, personas o animales… Si a esto sumamos un escuadrón de militares yanquis, que, como siempre, tienen que meterse hasta en los charcos pues ya tenemos el follón armado.
    Saltos cuánticos por doquier, tortilla de papas, una estudiante Erasmus, científicos muy muy locos, la playa de La Caleta, una esposa abandonada con muy mala uva… En fin, todo un reparto que nos lleva de un lugar a otro con un ritmo frenético, en una novela que se lee de un tirón (tranquilos, los términos científicos, que los hay, se explican de una manera muy llana y sencilla) y que cuenta como añadido con unas pocas (uno siempre quiere más) de ilustraciones del genial Mel, que le pone rostro al descontrolado Wences y cía.
    Mezclen a Berlanga o Azcona con una buena fuente de papas aliñás y obtendrán una divertida historia, plagada de personajes arquetípicos de la fauna gaditana (¿o debería decir gadita?) a los que se suman unos militares que parecen sacados de “La Chaqueta Metálica” y unos científicos muy muy alelados, los pobres.
    Cuando todo parezcan llegar a su fin (cuántico, claro), los autores se sacan de la manga una solución que se la pondría morcillona a Iker Jiménez, apostando claramente por una resolución de lo más fantástica.
    Y todo esto con una banda sonora de al ritmo de la caja y un bombo."

domingo, 16 de diciembre de 2012

Rafael Alberti, 110 años de nuestro poeta más cercano y marinero




"El mar. La mar"

El mar. La mar.
El mar. ¡Solo la mar!
...

Candi Garbarino

"Verano"

–Del cinema al aire libre
vengo, madre, de mirar
una mar mentida y cierta,
que no es la mar y es la mar.

–Al cinema al aire libre,
hijo, nunca has de volver,
que la mar en el cinema
no es la mar y la mar es. 



"Elegía del niño marinero"

Marinerito delgado
Luis Gonzaga de la mar,
¡Qué fresco era tu pecado,
acabado de pescar!
...
¡Qué humilde estaba la mar!
¡Él cómo la gobernaba!
Tan dulce era su cantar,
que el aire se enajenaba.
...
Tendió las redes, ¡Qué pena!,
por sobre la mar helada.
Y pescó la luna llena,
sola, en su red plateada.
...


"Sal desnuda y negra, sal"

¡Sal desnuda y negra, sal,
que paso por el canal!

A la salida del golfo,
boga, negrita, la isla,
blanca y azul, de la sal.

¡Sal, negrita boreal,
sal desnuda y negra, sal,
que salgo yo del canal!

"salinas" de Carmen Bustamante





Hasta enterrarnos en el mar
de Juan José Téllez
De seguir vivo, Rafael Alberti habría cumplido hoy ciento diez años. Al menos, en el Paraná de la otra vida, se ha ahorrado el disgusto de comprobar que en vez de enterrar en el mar a los males eternos de este país, la versión más hortera y burda del capitalismo ha terminado enterrando aquí a los caballos cuatralbos de la utopía.
...
Dentro de nada, los enfermos crónicos costearán las ambulancias. El joven Alberti padecía una dolencia pulmonar que estuvo a punto de acompañarle de por vida o de por muerte. En aquellos tiempos, él tenía que pagarse el viajecito desde Madrid hacia los aires limpios de la sierra de Guadarrama, en donde exiliarse de la tuberculosis. Pero desde entonces hasta hoy se supone que han pasado noventa años y, a lo largo de las décadas, revueltas, guerras y posguerras, recorría el mundo un fantasma llamado la seguridad social, que durante la transición se convirtió en un sistema de salud público, gratuito y universal al que nosotros le llamábamos camarada.
En otro tiempo, cuando ya empezaba a ser un poeta en la calle, Rafael sabía que los ángeles malos querían desahuciarnos y alquilar la casa de nuestra dignidad a los viejos señoritos de su infancia o a los nuevos patronos de este tiempo manipulado por manifiestos, artículos, comentarios, discursos, humaredas perdidas, neblinas estampadas. Hoy, cuando volvemos a sentir heridas de muerte las palabras y los periodistas no sólo pierden un empleo sino un oficio, comprendemos definitivamente que hemos sido un tonto pero lo que hemos visto nos ha hecho dos tontos.
...
En los comedores de caridad, los hijos de la pobreza preguntan otra vez: ¿por qué me trajiste, padre, a la ciudad? Ya no hacen falta tiranosaurios para gobernar el mundo. En los terribles días que corren, Alberti se habría vuelto a embarcar con María Teresa León, en el “Mendoza” para huir de las tropas del Banco Central Europeo como en 1940 lo hiciera de las del Tercer Reich. Y si las nubes le llevan de nuevo a donde quiera que esté el mapa de España, el poeta del Puerto podría preguntarse a donde van las pateras de juguete que vuelven a hundirse entre el Africa que se desvive y la Europa que agoniza o en donde han metido la oficina de ONU Mujeres que el Gobierno cerró esta semana porque aunque no le costaba un euro simplemente le molestaba. ¿Donde fueron las gentes de las esquinas que hace un año y pico le decían al pueblo español: está muerto y no lo sabe?
Ahora sufrimos lo pobre, lo mezquino, lo triste. Y, lo peor, es que ya no está el viejo de la gorra marinera y de la melena de plata para contarlo. Para cantarlo. No hay jinete del pueblo, ni caballo de espuma. Alguien galopa hasta enterrarnos en el mar. Y es todo la muerte si va en su montura.


Homenaje a Rafael Alberti en el templo de la libertad

“Esta iglesia fue el templo de la libertad”, fue la frase que más se repitió a mediodía de hoy en el templo gaditano de San Felipe Neri, donde se proclamó la Constitución de 1812 y donde se rindió tributo al Día de la Lectura en Andalucía y a los ciento diez años que hubiera cumplido Rafael Alberti.

http://andaluciainformacion.es/cadiz/268118/homenaje-a-rafael-alberti-en-el-templo-de-la-libertad/